El ambiente festivo del desfile del Scudetto del Inter tomó un giro controvertido cuando el delantero estrella Marcus Thuram desplegó dos carteles provocadores dirigidos a los rivales de la ciudad, el AC Milan. Mientras el autobús descubierto recorría las calles de Milán, Thuram mostró un cartel con una rata sobre un fondo rojo y negro, una clara alusión a los Rossoneri, y otro con una frase vulgar: “I derby vinti mettili nel…” (aproximadamente, “Ponte los derbis ganados en el…”). El gesto, pensado como una réplica a provocaciones anteriores, ahora ha atraído el escrutinio de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
El lunes, el fiscal federal de la FIGC abrió formalmente una investigación sobre el incidente, examinando si las acciones de Thuram violaron las disposiciones del código de justicia deportiva sobre conducta ofensiva. Los carteles se mostraron prominentemente durante la celebración, amplificados por las redes sociales y la cobertura televisiva, asegurando que llegaran a una audiencia global. La investigación evaluará el material para determinar si infringe el Artículo 4, que rige los principios de lealtad, corrección y probidad en el comportamiento deportivo.
El contexto detrás de la muestra de Thuram radica en la profunda animosidad del Derby della Madonnina. Los seguidores del Inter no han olvidado las celebraciones del Scudetto de 2022 del Milan, cuando varios jugadores Rossoneri, incluidos Mike Maignan, Theo Hernandez, Sandro Tonali y Rade Krunic, fueron filmados mostrando pancartas y uniéndose a cánticos que se burlaban del Inter. Esos incidentes llevaron a la FIGC a sancionar a cada jugador con una multa, y el club recibió además una multa de 12.000 € por responsabilidad objetiva.
El precedente de castigar tales provocaciones se remonta aún más atrás. En 2007, después del triunfo del Milan en la Champions League, el centrocampista Massimo Ambrosini ondeó notoriamente una pancarta que decía “lo scudetto mettitelo nel…” (ponte el Scudetto en el…), provocando furia entre los seguidores del Inter. El entonces presidente del Inter, Massimo Moratti, aceptó las disculpas del Milan pero predijo: “Los jugadores lo recordarán…” Sus palabras resultaron proféticas, ya que la rivalidad ha seguido latente, ocasionalmente hirviendo en manifestaciones como la de Thuram.
¿Qué significa la investigación de la FIGC para el Inter y su delantero? Aunque aún no se han presentado cargos, la investigación señala la intención de la federación de tomar medidas enérgicas contra la conducta antideportiva, incluso en momentos de triunfo. Si se encuentra en violación, Thuram podría enfrentar una multa personal comparable a las impuestas a los jugadores del Milan en 2022. El Inter también podría enfrentar una multa según las reglas de responsabilidad objetiva, que responsabilizan a los clubes por las acciones de sus miembros durante eventos oficiales.
La línea entre la celebración apasionada y la provocación ofensiva es un debate perpetuo en el fútbol italiano. Las pancartas y los tifo han sido durante mucho tiempo parte de la cultura, pero la FIGC ha buscado cada vez más castigar aquellos que cruzan el territorio despectivo. La imagen de la rata, en particular, tiene una historia cargada en la rivalidad Milán-Inter, a menudo utilizada como un insulto. Al combinarlo con una frase vulgar, la muestra de Thuram probablemente fue más allá de una burla juguetona.
Para el Inter, el incidente corre el riesgo de eclipsar la gloria de su temporada, en la que ganaron el título de manera convincente. El entrenador y los directivos del club pueden necesitar abordar la situación, especialmente si conduce a sanciones que distraigan de los asuntos deportivos. El momento es delicado: los rumores de transferencias de verano y las discusiones contractuales podrían verse afectados si la reputación de Thuram sufre un golpe, aunque es poco probable que cause consecuencias importantes dada la naturaleza arraigada de las tensiones del derbi.
Mirando hacia atrás, los episodios de 2007 y 2022 sirven como recordatorio de que tales actos a menudo regresan. La cita de Moratti resuena hoy, ya que los jugadores del Inter han internalizado claramente el recuerdo de desaires pasados. Sin embargo, mientras que las aficiones pueden regodearse en el intercambio, las autoridades lo ven como una violación del decoro que debe ser controlada para evitar una escalada.
La investigación está en sus primeras etapas. La FIGC reunirá pruebas, incluidas imágenes de video y declaraciones, antes de decidir sobre cualquier remisión al tribunal deportivo. El resultado podría establecer un punto de referencia sobre cómo se controlarán las celebraciones futuras. Con las redes sociales magnificando cada gesto, los jugadores están bajo un escrutinio mayor que nunca.
Al final, este episodio subraya el delicado equilibrio del fútbol entre rivalidad y respeto. Si bien pocos esperan que el derbi pierda su intensidad, el movimiento de la FIGC señala que todavía hay límites que no deben cruzarse. Basado en información de Tuttosport.