En un momento revelador que habla mucho del panorama mediático del fútbol moderno, el entrenador del PSV Eindhoven, Peter Bosz, se encontró dirigiéndose a una sala de prensa notablemente escasa antes del próximo partido de su equipo en la Eredivisie contra el Go Ahead Eagles. Los campeones holandeses, que ya habían asegurado el título de liga, han visto una caída significativa en la atención mediática, un fenómeno que Bosz abordó con una mezcla de diversión y comentarios punzantes.
El incidente ocurrió durante la rueda de prensa previa al partido del domingo. Bosz comentó abiertamente sobre la baja asistencia, un contraste marcado con las salas llenas que típicamente siguen a una campaña ganadora de título. El ambiente cambió cuando un periodista presente acuñó el término 'succesjournalisten'—una frase holandesa que implica a reporteros que solo cubren a un equipo durante sus períodos de éxito. La reacción de Bosz fue una risa, reconociendo la verdad incómoda detrás de la etiqueta.
Este escenario no es exclusivo del PSV, sino que refleja una tendencia más amplia en el periodismo deportivo. El interés mediático a menudo alcanza su punto máximo durante las carreras por el título, las batallas por el descenso o las campañas europeas. Una vez que el objetivo principal se logra o se pierde, el impulso narrativo disminuye, lo que lleva a una cobertura reducida. Para un club como el PSV, que ha dominado la Eredivisie esta temporada, el período posterior al título puede sentirse como un pensamiento secundario para algunos medios, a pesar de que los partidos restantes tienen importancia para la integridad de la liga y los hitos individuales de los jugadores.
Desde una perspectiva táctica y de gestión de la plantilla, los últimos juegos de una temporada campeona son cruciales. Entrenadores como Bosz usan este tiempo para experimentar con formaciones, dar tiempo de juego a jugadores suplentes y mantener la agudeza competitiva. El partido contra el Go Ahead Eagles, aunque aparentemente un trámite sin importancia, es una oportunidad para que el PSV continúe construyendo una cultura ganadora y para que los jugadores reclamen un lugar en los planes de la próxima temporada. La falta de escrutinio mediático, sin embargo, significa que estos desarrollos sutiles a menudo no se informan al público en general.
El término 'succesjournalisten' en sí es una crítica a la cobertura de los oportunistas. Sugiere un contingente mediático que está presente para la gloria pero ausente para el trabajo duro. Para los periodistas que permanecieron, la rueda de prensa ofreció un entorno más íntimo, potencialmente permitiendo preguntas tácticas más profundas y menos declaraciones sensacionalistas. La risa de Bosz podría interpretarse como una señal de respeto por aquellos que se presentan consistentemente, independientemente de la posición del equipo en la tabla.
Viendo el contexto de la Eredivisie, el dominio del PSV esta temporada ha sido integral. Asegurar el título con partidos de sobra es un testimonio de su consistencia bajo Bosz. Sin embargo, también crea un vacío narrativo. La historia principal está escrita, y la atención mediática se desplaza naturalmente hacia el drama en otro lugar—ya sea la lucha por los puestos europeos, la pelea por evitar el descenso o los cambios de entrenadores en otros clubes. Esto deja al campeón en una posición peculiar: celebrado en el campo pero potencialmente ignorado en la sala de prensa.
Para los aficionados y las partes interesadas internas del club, la temporada está lejos de terminar. Cada partido restante es una oportunidad para establecer récords, solidificar la química del equipo y terminar la campaña en una nota alta. La perspectiva del 'periodista de éxito' está, por lo tanto, en desacuerdo con la realidad diaria de dirigir un club de fútbol. El trabajo continúa, incluso cuando el trofeo principal ya está en el armario.
El manejo de la situación por parte de Peter Bosz fue característicamente pragmático. Al reírse del comentario, disipó cualquier incomodidad potencial mientras destacaba sutilmente la naturaleza voluble de la atención mediática. Sirve como un recordatorio de que la relación entre los clubes y la prensa es a menudo transaccional, basada en la actualidad noticiosa en lugar de un compromiso de cubrir el viaje completo de una temporada.
A medida que la temporada de la Eredivisie llega a su fin, este episodio en la rueda de prensa del PSV probablemente se recordará como una nota menor. Sin embargo, encapsula un aspecto significativo de la economía mediática del deporte moderno. La demanda de contenido es alta, pero el suministro de narrativas convincentes es finito. Cuando un equipo como el PSV cumple su objetivo principal temprano, inadvertidamente se elimina de la historia central, dejando a los 'periodistas de éxito' buscar drama en otro lugar.
Basado en reportajes de Voetbal International.