El rápido ascenso de Ayyoub Bouaddi ha dado un giro definitivo, ya que el centrocampista del Lille de 18 años recibe su primera convocatoria con la selección absoluta de Marruecos, apenas diez días después de cambiar formalmente su nacionalidad deportiva de Francia. La medida pone fin a meses de especulaciones y supone un gran impulso para los Leones del Atlas de cara al Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en América del Norte del 11 de junio al 19 de julio.
Bouaddi, que fue capitán de las selecciones juveniles de Francia y considerado una futura estrella de Les Bleus, optó por representar al país de su herencia, atraído por la posibilidad de participación inmediata en la selección absoluta y la oportunidad de brillar en el escenario global. Su decisión se considera un golpe de efecto para el fútbol marroquí, que ha reclutado agresivamente talentos de doble nacionalidad en los últimos años, sobre todo a Achraf Hakimi y Nayef Aguerd, ambos ahora líderes clave en la selección nacional.
El momento no podría ser más dramático: el entrenador de Marruecos, Mohamed Ouahbi, no ha perdido tiempo en integrar al prodigio, nombrándolo en la plantilla definitiva para el torneo. Bouaddi podría debutar tan pronto como en los amistosos preparatorios contra Madagascar el 2 de junio (19:00) o Noruega el 7 de junio (21:00). Estos partidos servirán como ensayo general antes del evento principal.
Bouaddi es parte de un fuerte contingente de la Ligue 1 que subraya el papel de la máxima categoría francesa como semillero de la selección marroquí. Junto al adolescente, el capitán del equipo Achraf Hakimi (Paris Saint-Germain) y el defensa central del Marsella Nayef Aguerd aportan experiencia de clase mundial. La pareja del Estrasburgo, Samir el-Mourabet y Gessime Yassine, también fueron seleccionados, reflejando la amplitud del reclutamiento de Marruecos en Francia. Cabe destacar que Amine Sbaï (Angers) ha sido colocado entre los reservas, mientras que Tawfik Bentayeb (Troyes), a pesar de haber participado en un reciente amistoso contra Burundi, queda fuera por completo.
La inclusión de Issa Diop añade otra capa a la profundidad defensiva del equipo. El ex defensa central del Toulouse y West Ham, que ahora juega en el Fulham, se comprometió con Marruecos en marzo y se convierte en otra pieza valiosa en una zaga que tendrá que hacer frente a la potencia de fuego de los oponentes del Grupo C.
Hablando del sorteo, el grupo de Marruecos es una mezcla fascinante. Compartirán el Grupo C con la pentacampeona Brasil, una Escocia que regresa al Mundial por primera vez desde 1998, y Haití, una nación caribeña que hace una aparición poco común. Los Leones del Atlas iniciarán su campaña bajo las luces de un partido estelar contra la Seleção en la madrugada del 14 de junio (hora local). Es un bautismo de fuego que pondrá a prueba de inmediato la preparación para el torneo de recién llegados como Bouaddi.
Para Bouaddi, el Mundial representa una oportunidad para acelerar su desarrollo en la plataforma más grande. Ya como titular habitual en el Lille, ha sido comparado con jugadores como Eduardo Camavinga por su compostura y habilidad técnica. Una actuación destacada en América del Norte podría impulsarlo hacia el centro de atención de los fichajes, como ocurrió con las estrellas revelación de Marruecos en 2022.
La ambición de Marruecos está por las nubes después de su histórica carrera hasta las semifinales en Catar hace dos años. Ese logro galvanizó a una nación e inspiró a una generación de jugadores en el extranjero a comprometerse. La elección de Bouaddi es un reflejo directo de esa atracción magnética. La federación, bajo el entrenador Ouahbi, ha construido una plantilla que combina líderes experimentados como Hakimi con talentos emergentes que llevan el pedigree técnico de las mejores academias de Europa.
Los amistosos proporcionarán las primeras pistas sobre la rapidez con que Bouaddi puede adaptarse al equipo absoluto. Si impresiona, el jugador del Lille podría encontrarse no solo como acompañante, sino como contribuyente en la fase de grupos de alto riesgo. De cualquier manera, su inclusión señala una inversión a largo plazo en el futuro del fútbol marroquí, que apuesta por las estrellas de doble identidad que están redefiniendo el fútbol africano.
A medida que comienza la cuenta atrás hacia el 11 de junio, todas las miradas estarán puestas en esta selección marroquí que lleva las esperanzas de un continente. Con las huellas de la Ligue 1 por toda la hoja del equipo, el Mundial promete ser una muestra del talento de la liga francesa, incluso cuando sus promesas más brillantes eligen brillar con otros colores.
Basado en informes de L'Equipe.