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Cómo O'Neill salvó al Celtic: Del caos a campeones

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Martin O'Neill regresó para guiar al Celtic del caos a campeones, remontando una brecha de seis puntos para ganar la liga en el último día: su 14º título en 15

El Celtic se aseguró la Scottish Premiership de manera impresionante en el último día de la temporada, superando al Hearts con una victoria nerviosa para asegurar un 14º título en 15 años y su quinta corona consecutiva. La victoria por 2-1 en Celtic Park coronó un notable resurgimiento orquestado por la leyenda del club Martin O’Neill, quien regresó para una segunda etapa en marzo para rescatar una campaña que se había descontrolado.

La temporada había comenzado con Brendan Rodgers al mando, pero el mandato del norirlandés se desmoronó en medio de un reclutamiento catastrófico y luchas internas. El Celtic vendió a Nicolas Kuhn y Adam Idah en verano, tras la salida de Kyogo a principios de 2025, despojando al equipo de 73 goles del año anterior. Greg Taylor también se fue en traspaso libre, mientras que el club perdió a su principal objetivo delantero, Kasper Dolberg, en un caótico día de cierre de mercado, aumentando el malestar de los aficionados.

La frustración de Rodgers estalló tras una derrota por 2-0 ante el Dundee, cuando comparó infamemente al equipo con un Honda Civic al que se espera que conduzca como un Ferrari. Esa conferencia de prensa profundizó la crisis, y apenas seis meses después de prometer que se quedaba 'al 200 por ciento', Rodgers renunció un lunes por la noche de octubre, dejando al Celtic en el caos y a seis puntos de un Hearts que había liderado la tabla durante 250 días.

La directiva recurrió al ex entrenador Martin O’Neill, de 74 años, quien había llevado al Celtic a un triplete en su primera etapa dos décadas antes. Inicialmente nombrado como interino, O’Neill estabilizó el barco, pero luego sorprendió al retirarse en febrero, solo para regresar de forma permanente en marzo, cuando las esperanzas de título del club estaban en cuidados intensivos. Su mera presencia pareció restaurar la fe, pero el trabajo de reparación requería más que nostalgia: exigía una gestión astuta de final de temporada.

O’Neill dependió en gran medida del fichaje agente libre de enero Kelechi Iheanacho, quien a pesar de los problemas de condición física anotó cuatro goles decisivos en los últimos minutos entre sus cinco tantos en la liga, resultando decisivo en victorias ajustadas. Alex Oxlade-Chamberlain, otra incorporación de emergencia, también contribuyó con goles vitales contra Livingston y St Mirren tras unirse después del mercado. Sin embargo, la plantilla era escasa: el defensa Julian Araujo, un raro fichaje exitoso a préstamo, vio su temporada terminada por lesión en la recta final.

Los fracasos en el reclutamiento definieron la campaña del Celtic. Más allá de las salidas de alto perfil, fichajes como el de Kieran Tierney—un regreso popular—y los jugadores proyecto Benjamin Nygren y Sebastian Tounekti no lograron reemplazar adecuadamente la potencia perdida. La estrategia de traspasos del club, criticada por reactiva y poco inspirada, dejó al equipo con un fondo de armario mínimo y obligó a O’Neill a improvisar.

Mientras tanto, el Hearts había sido la historia de la temporada, liderando la tabla durante 250 días en comparación con los escasos 34 del Celtic. Un refrescante desafiante al duopolio de 40 años del Old Firm, llegaron al último día con dos puntos de ventaja y al borde de un título histórico. Pero la experiencia del Celtic y las heroicas tardías de Iheanacho destrozaron su sueño, extendiendo el dominio del club de Glasgow en una liga que ahora han ganado en todas menos una de las últimas 15 campañas.

Para O’Neill, el triunfo agrega otra capa a su legado, demostrando su capacidad para navegar el fútbol moderno a pesar de su edad. También enmascara profundas preocupaciones estructurales en Celtic Park, donde el descontento de los aficionados por el reclutamiento y las decisiones de la directiva sigue siendo agudo. El título, aunque celebrado, se siente como un respiro temporal.

Las implicaciones se extienden por el fútbol escocés. El casi acierto del Hearts sugiere que la brecha se está cerrando, pero el poder financiero del Celtic y su habilidad para soluciones de último momento subrayan su resiliencia. Ya sea que O’Neill continúe o el club emprenda una reconstrucción en verano, esta temporada será recordada como un clásico caótico que casi se escapa.

Basado en reportajes de Sky Sports.