En un movimiento decisivo para aclarar la situación, el coordinador de la Defensa Civil de Pombos, José Aglailson Lino, realizó una conferencia de prensa para aclarar que la ciudad registró cero desamparados tras el reciente evento climático severo. Esta corrección se produjo después de que funcionarios locales y el público cuestionaran datos anteriores que sugerían que casi el 10% de la población de la ciudad había sido desplazada.
La confusión surgió de una mala interpretación de la terminología. Lino explicó que, si bien algunos residentes fueron desplazados temporalmente (lo que significa que no pudieron regresar a casa debido a interrupciones laborales o de viaje), nadie fue clasificado como desamparado, lo que requiere la pérdida de vivienda permanente o temporal y la reubicación en refugios públicos. Destacó que las comunicaciones internas con la Defensa Civil estatal no eran documentos oficiales y no deberían haberse publicado como tales.
A pesar de la corrección, el impacto en Pombos sigue siendo significativo. La ciudad se encuentra entre los 27 municipios de Pernambuco actualmente en estado de emergencia, un estado que permite acceder a recursos federales para reparaciones urgentes de infraestructura y programas de asistencia social. Lino informó que 14 puentes en el municipio resultaron dañados o destruidos por las fuertes lluvias, y el gobierno local está esperando fondos federales para comenzar la reconstrucción.
La declaración de emergencia siguió a un fin de semana de intensas lluvias que afectaron la región metropolitana de Recife y el área de la Zona da Mata. A nivel estatal, las cifras han fluctuado a diario. Un informe inicial del domingo indicó más de 9,500 personas desplazadas, pero las actualizaciones posteriores revisaron la cifra a la baja. El último boletín estatal, publicado el miércoles por la noche, informó que 2,934 personas aún estaban fuera de sus hogares, incluyendo 953 desamparados en refugios públicos y 1,981 desplazados.
Pombos mismo recibió más de 1,000 llamadas de asistencia durante las inundaciones, que afectaron principalmente áreas rurales. El coordinador destacó el impacto económico más amplio, señalando que los rendimientos de cultivos y las redes de distribución de la ciudad agrícola se han visto gravemente comprometidos, lo que representa una pesada carga para los agricultores locales. Además de la ayuda federal anticipada, el municipio recibirá R$ 24,000 en beneficios eventuales de emergencia del gobierno estatal para los esfuerzos de recuperación inicial.
La situación en Pombos subraya los desafíos de la notificación precisa de desastres y la necesidad crítica de una comunicación clara entre las autoridades locales y estatales durante las crisis. Si bien la amenaza inmediata ha pasado, la recuperación a largo plazo, especialmente para el sector agrícola y la infraestructura dañada, requerirá un apoyo coordinado de todos los niveles de gobierno. Basado en informes de g1.