Ousmane Dembélé ha sido nombrado mejor jugador de la Ligue 1 por segundo año consecutivo en los premios UNFP, un testimonio de su continuo dominio a pesar de una temporada interrumpida por lesiones. El delantero del PSG aceptó el trofeo con su característico humor, agradeciendo a todos y bromeando con su compañero Vitinha, a quien dijo que también merecía el premio... si hubiera marcado un gol.
Los títulos consecutivos de Dembélé lo sitúan entre un grupo selecto de jugadores que han logrado esta hazaña en Francia, destacando su consistencia. Si bien su campaña se vio empañada por contratiempos físicos, su impacto cuando está en forma ha sido innegable, impulsando el rendimiento del PSG en la liga y su búsqueda de la gloria en la Champions League.
"Estoy teniendo años excepcionales en el PSG", dijo Dembélé a la prensa después de la ceremonia. "Aunque he ganado todos los trofeos posibles, todavía tengo este hambre. Tres o cuatro jugadores podrían haber ganado, incluidos algunos de mis compañeros". Su humildad al reconocer a los demás refleja una actitud de equipo que ha definido su reciente etapa.
El actual ganador del Balón de Oro reconoció el escrutinio adicional que enfrenta. "Las miradas han cambiado porque soy el actual ganador del Balón de Oro", dijo. "Tuve bastantes problemas físicos, pero cada vez que estaba en el campo intentaba estar ahí". Su resiliencia a través de las lesiones ha sido un punto clave de discusión esta temporada.
Mientras el PSG se prepara para una recta final crucial, los comentarios de Dembélé centran la atención en el futuro inmediato. Les espera un partido de liga contra el Lens, seguido de la final de la Champions League el 30 de mayo en Budapest. El equipo tiene la oportunidad de asegurar títulos europeos consecutivos, un logro poco común en el fútbol moderno.
"Este año tenemos la posibilidad de hacer el doblete en la Champions League, y se acerca el Mundial", dijo Dembélé, describiendo su apretada agenda. Su forma será vital tanto para el club como para la selección, con Francia buscando defender su título mundial en 2026.
La relación de Dembélé con sus compañeros, particularmente Vitinha, se destacó durante los premios. Su asociación ha florecido esta temporada, a pesar de que Vitinha se quedó a las puertas del honor individual. "C'est un coéquipier exceptionnel, il aurait mérité le trophée mais avec un but (inscrit)", bromeó Dembélé, mostrando su estrecho vínculo.
La durabilidad del delantero sigue siendo una preocupación, pero su capacidad para rendir en los grandes momentos es incuestionable. El PSG confía en su velocidad y definición en los próximos partidos, mientras que el entrenador de la selección nacional, Didier Deschamps, supervisará su estado físico de cara al Mundial.
El viaje de Dembélé de un talentoso pero inconsistente extremo a un consistente ganador mundial ha sido notable. Sus premios consecutivos al Jugador del Año de la Ligue 1 consolidan su legado en Francia, pero apunta más alto: un título de la Champions League y otro triunfo en la Copa del Mundo.
A medida que la temporada llega a su clímax, el hambre de Dembélé sugiere que está lejos de estar satisfecho. "Todavía tengo este hambre" sirve como advertencia a los oponentes: lo mejor está por venir del número 10 del PSG.
Basado en reportajes de L'Equipe.