La final de la Copa de Rusia ofreció un momento de alto drama cuando la decisión del árbitro de anular una tarjeta roja mediante el VAR se convirtió en un tema principal de conversación. El partido, parte de la Ruta de las Regiones de la Copa de Rusia Fonbet, vio a los rivales moscovitas Spartak y CSKA enfrentarse en el Lukoil Arena de Moscú.
Con Spartak manteniendo una ventaja de 1-0 gracias a un gol temprano del centrocampista Ruslan Litvinov en el minuto 10, la tensión era palpable. La narrativa del partido cambió decisivamente en el minuto 68 cuando el árbitro principal Kirill Levnikov de San Petersburgo mostró inicialmente una tarjeta roja al centrocampista del CSKA Ivan Oblyakov.
Sin embargo, tras una consulta con el sistema de Árbitro Asistente de Video (VAR), Levnikov revocó su decisión inicial. La tarjeta roja fue anulada, permitiendo a Oblyakov permanecer en el campo durante el resto de la crucial final. Esta intervención mantuvo al CSKA con toda su fuerza mientras buscaban el empate.
El camino hacia esta final fue desafiante para ambos equipos. Spartak avanzó tras una dramática victoria por penales sobre el Zenit, ganando 7-6 después de que el partido terminara 0-0. CSKA, por su parte, aseguró su lugar al derrotar al Krylya Sovetov con un convincente marcador de 5-2.
Esta final se disputa bajo la Ruta de las Regiones del torneo. En la final paralela de la Ruta RPL, el Dynamo Moscú y el Krasnodar se enfrentan, con su primer partido de ida habiendo concluido en un empate 0-0.
CSKA llega a este partido como el campeón defensor de la Copa de Rusia. Se llevaron el trofeo en la edición anterior al derrotar al Rostov en una final que también terminó 0-0 después del tiempo reglamentario, con CSKA ganando la posterior tanda de penales 4-3.
El partido continúa con Spartak manteniendo su estrecha ventaja, pero la tarjeta roja anulada asegura que CSKA pueda avanzar con todos sus jugadores en busca de un empate.
Basado en reportajes de Чемпионат.com.