Un tribunal brasileño ha asestado un duro golpe a la Associação Atlética dos Portuários de Santos, ordenando al club que cese todos los eventos musicales debido a problemas persistentes de contaminación acústica. El fallo, emitido por el 4º Juzgado Civil de Santos en el estado de São Paulo, conlleva sanciones económicas sustanciales por incumplimiento.
El club ahora enfrenta una multa de R$50.000 si viola la orden, cantidad que se duplica a R$100.000 para cualquier infracción posterior. La decisión deriva de años de violaciones de ruido documentadas en la asociación deportiva con sede en Santos, que tiene una larga historia en el fútbol brasileño.
Los problemas comenzaron a gestarse en 2019, cuando el club Portuários firmó un Acuerdo de Ajuste de Conducta (TAC) con las autoridades, comprometiéndose a realizar mejoras acústicas en sus instalaciones. Sin embargo, las inspecciones municipales realizadas entre 2022 y 2024 revelaron que los niveles de ruido durante la noche excedían sistemáticamente los límites legales establecidos para las zonas residenciales que rodean el club.
El juez Frederico dos Santos Messias, que presidió el caso, rechazó firmemente los argumentos de defensa del club. Los Portuários habían alegado que no había pruebas suficientes de daños a la salud o perjuicios materiales a los vecinos. El juez replicó que superar los umbrales técnicos oficiales de ruido constituye automáticamente un daño ambiental para la comunidad, independientemente de que se puedan documentar impactos específicos en la salud.
En su fallo, el juez Messias enfatizó el impacto más amplio sobre la tranquilidad pública y el equilibrio urbano. Señaló que el ruido generado por las grandes multitudes que se reúnen en los eventos, combinado con la actividad de los vendedores ambulantes en las cercanías, es una consecuencia directa de la programación de entretenimiento del club. El juez trazó una clara línea divisoria entre la actividad económica y los derechos de la comunidad.
"El derecho a realizar una actividad económica y promover el ocio no es absoluto", declaró el juez. "Encuentra su límite en el derecho de otras personas a vivir en un entorno equilibrado, libre de perturbaciones sonoras que invadan la intimidad de sus hogares durante la noche. Cuando una actividad solo puede existir mediante la violación de la ley ambiental, esa actividad debe cesar".
El club Portuários respondió al fallo con un comunicado oficial expresando respeto por las instituciones judiciales y el sistema judicial. Sin embargo, la asociación dejó claro que no tiene intención de aceptar la decisión en silencio. Los directivos del club declararon que han invertido recursos y realizado los ajustes necesarios para cumplir con los requisitos originales del TAC.
El club también destacó que actualmente está en revisión un peritaje judicial con pruebas técnicas, lo que sugiere que el asunto implica una interpretación compleja de las mediciones e informes acústicos. Según los Portuários, existen discrepancias entre los análisis administrativos y la evaluación técnica ordenada por el tribunal. La asociación confirmó que presentará un recurso contra el fallo, preparando el escenario para una batalla legal continua sobre el derecho del club a organizar eventos de entretenimiento. Basado en informes de g1.