Xxgwise
PremiumEntrar
Noticias

El Niza vence 4-1 al Saint-Étienne: asegura su lugar en la

Ligue 1NizaSaint-ÉtienneBélgicaParaguayLesothoPartizán de BelgradoPartizaniParís FCEstorilAnderlechtPaíses BajosCanadáLegia de Varsovia

El Niza sobrevivió en la Ligue 1 con una victoria 4-1 en el playoff contra el Saint-Étienne, mientras que el doblete tardío de Elye Wahi selló la victoria y

La temporada del Niza fue un calvario prolongado, pero concluyó con una alegría absoluta en el Allianz Riviera, incluso en un estadio vacío. Ante la amenaza real del descenso, el club sabía que solo la victoria en el partido de vuelta del playoff contra el Saint-Étienne preservaría su estatus en la máxima categoría. Y cumplieron, asegurando una victoria decisiva por 4-1 que provocó alivio en toda la Costa Azul.

El Saint-Étienne, desesperado por regresar a la Ligue 1 tras años en el olvido, comenzó con fuerza. Pensaron que habían tomado la delantera temprano cuando Cardona anotó, pero el gol fue anulado por fuera de juego después de solo nueve minutos. Momentos después, Stassin amenazó, obligando a una parada. Los visitantes demostraron que no se rendirían sin lucha.

El Niza encontró gradualmente su ritmo, y Wahi estuvo agonizantemente cerca cuando su disparo rozó el poste. El equipo local presionó, creando una ráfaga de oportunidades, pero el portero del Saint-Étienne, Larsonneur, se mantuvo firme. La primera mitad terminó sin goles, pero la tensión era palpable.

Tras el descanso, el Saint-Étienne volvió a acercarse cuando Stassin golpeó el marco de la portería. Pero el Niza respondió con determinación. El avance llegó justo después de la hora de juego cuando Jonathan Clauss desató un disparo con la izquierda para poner el 1-0. El alivio fue abrumador, pero fue efímero.

Una revisión del VAR penalizó una mano de Mendy, concediendo un penalti al Saint-Étienne. Davitashvili asumió la responsabilidad con compostura, convirtiendo para igualar el marcador 1-1 en el minuto 79. En medio del caos, Dante tuvo que abandonar el campo lesionado. El veterano defensor, en su última aparición con el Niza, estaba llorando en el banquillo, temiendo que su despedida terminara en desesperación.

Pero la respuesta del Niza fue inmediata y conmovedora. Dos minutos después del empate, Boudache, un producto de la academia juvenil, curvó un hermoso disparo con la izquierda al fondo de la red, restaurando la ventaja 2-1. Las lágrimas de Dante se convirtieron en alegría mientras celebraba efusivamente desde el banquillo. Fue un momento que encapsuló el espíritu de lucha del club.

Con el Saint-Étienne ahora obligado a atacar, se abrieron espacios. Wahi, que se había perdido el partido de ida, aprovechó al máximo. En el minuto 87, disparó un preciso centro-chut para poner el 3-1, terminando efectivamente el encuentro. Luego, en el tiempo de descuento, coronó una actuación virtuosa con un delicado remate de vaselina, su segundo de la noche, sellando la victoria 4-1.

El Saint-Étienne, para su crédito, nunca se rindió. El suplente Boakye casi anota un gol espectacular, su misil de larga distancia estrellándose contra el larguero. Pero la madera los negó de nuevo, simbolizando una temporada de ocasiones falladas. El pitido final provocó una oleada de alivio entre los jugadores y el cuerpo técnico del Niza.

Para el Niza, las implicaciones son profundas. Evitar el descenso preserva no solo su estatus en la Ligue 1, sino también la estabilidad financiera y la moral del club. Con Dante ahora marchándose, comienza un nuevo capítulo, pero los cimientos permanecen. El club puede planificar el futuro con renovada esperanza.

Para el Saint-Étienne, la espera para regresar a la élite continúa. Habiendo sido una fuerza dominante en el fútbol francés, su última campaña en la Ligue 2 significa otro año de reconstrucción. La decepción es palpable, pero el club debe reagruparse y volver a luchar por el ascenso.

El partido en sí fue un microcosmos de las temporadas de ambos equipos: el Niza mostrando resiliencia cuando importaba, el Saint-Étienne coqueteando con el resurgimiento pero quedándose corto. Las heroicidades tardías de Wahi proporcionaron el punto final en una noche de alto drama.

Cuando el polvo se asentó, el Niza finalmente pudo respirar. La temporada de sufrimiento terminó en salvación, un claro recordatorio de los finos márgenes en el fútbol. Basado en reportajes de L'Equipe.