Lewis Koumas se presentó en el escenario internacional con un dramático empate en el tiempo de descuento, cuando Gales rescató un 1-1 contra Ghana, clasificada al Mundial, en un amistoso en el Cardiff City Stadium. El suplente de 20 años, que pasó la temporada cedido en el Hull City y celebró el ascenso a la Premier League, se elevó para cabecear un centro de Neco Williams en el minuto 93, anulando el gol inaugural de Caleb Yirenkyi para las Estrellas Negras y evitando una derrota desalentadora para Gales en una noche que celebró el 150 aniversario de la Asociación de Fútbol de Gales.
El partido, disputado ante una escasa multitud de unos 11.000 espectadores en el estadio de 33.000 asientos, fue el primer partido local de Gales contra un rival africano y ofreció pocos incentivos para una afición aún resentida por la decepción del playoff mundialista en marzo. El equipo de Craig Bellamy había perdido siete de sus últimos once partidos en el mes de junio, una estadística que el entrenador había señalado públicamente, y esta actuación no hizo mucho para disipar la sensación de un equipo en transición, sin los lesionados Ben Davies y Harry Wilson.
Desde el principio, Gales mostró intención ofensiva pero fue frustrado repetidamente por la madera. Daniel James, una amenaza constante por la izquierda, vio cómo un cabezazo a quemarropa era desviado al poste por el portero de Ghana Lawrence Ati-Zigi, y luego estrelló un rebote contra el travesaño después de que Thomas Partey bloqueara su primer disparo. Esos momentos definieron una primera mitad en la que Gales controló largos tramos pero no pudo concretar, mientras que Ghana -capitaneada por el exdelantero del Swansea Jordan Ayew, con el jugador del Manchester City Antoine Semenyo en el banquillo- poco a poco se fue metiendo en el partido.
Ghana tuvo suerte de mantener once hombres en el campo después de que Partey, ya amonestado por una falta cínica sobre James, escapara de una segunda tarjeta amarilla cuando bloqueó con el cuerpo a David Brooks para detener un contraataque. El indulto del centrocampista del Arsenal fue un gran tema de conversación, y fue sustituido en el descanso para evitar más riesgos. La indulgencia del árbitro Oscar Johnson sería cuestionada de nuevo cuando Neco Williams cayó tras un desafío en el área, pero las apelaciones de penalti fueron desestimadas.
La segunda mitad vio a Ghana capitalizar un lapsus defensivo. Después de que Williams perdiera pie, un rápido contraataque terminó con Ernest Nuamah obligando a Karl Darlow a hacer una buena parada en el suelo, pero Yirenkyi fue el primero en llegar al balón suelto, empujándolo después de que golpeara el interior del poste. El gol encendió a la afición ghanesa desplazada, cuyos rugidos parecían más propios de una celebración mundialista que de un amistoso entre semana. Para Gales, amenazaba con profundizar la sensación de malestar después de que James viera cómo otro disparo se iba desviado tras un mal despeje de Gideon Mensah.
Sin embargo, los cambios de Bellamy marcaron la diferencia. Lewis Koumas, introducido en la hora de juego, inyectó energía y acaparó los titulares. En el tiempo añadido, Williams redimió su error anterior con un centro preciso desde la izquierda, y Koumas saltó más alto para dirigir un cabezazo superando a Ati-Zigi. Fue un momento de triunfo personal para el graduado de la academia del Stoke City, cuya cesión en el Hull City produjo 11 goles en el Championship y ahora un gol internacional inaugural que salvó el orgullo y preservó la racha invicta de Gales con su camiseta del 150 aniversario.
Para Ghana, que se enfrentará a Inglaterra en la fase de grupos del Mundial el 23 de junio, el empate ofreció tanto aliento como cautela. Las Estrellas Negras mostraron resiliencia y un filo clínico al contraataque, pero la cuerda floja disciplinaria de Partey y una dependencia de momentos más que de control sostenido pueden preocupar al entrenador Otto Addo. La ausencia de Semenyo en el once inicial sugiere que está siendo manejado con cuidado, mientras que el liderazgo de Ayew y el gol de Yirenkyi desde el banquillo ofrecen opciones. La afición visitante celebró como si ya estuviera en modo torneo, un marcado contraste con la apagada afición local.
El partido en sí mismo tenía peso histórico, marcando un siglo y medio desde que se fundó la FAW en un hotel de Wrexham. Gales vistió una camiseta retro roja y blanca, pero la ocasión se sintió apagada dado el resacón del Mundial y la cruda realidad de un equipo sin figuras clave. Con Davies y Wilson fuera, Bellamy alineó probablemente a su once titular más fuerte disponible, pero la falta de filo en ataque subrayó la ausencia de un goleador consistente, un rol que Koumas podría aspirar a ocupar ahora.
Los heroísmos tardíos de Koumas han dado a Gales un rayo de esperanza en un período de reconstrucción, mientras que Ghana se marcha con un recordatorio de su propio potencial y sus dificultades. Mientras ambas naciones miran hacia adelante -Gales a los partidos de la Liga de Naciones de septiembre y Ghana a una cita con Inglaterra- este amistoso sirvió como una instantánea de dos equipos en diferentes momentos, unidos por un final dramático que iluminó una velada por lo demás discreta. Basado en reportajes de Sky Sports.