En un poderoso movimiento por una educación inclusiva, una escuela municipal en Uberlândia, Minas Gerais, ha dado un paso significativo al honrar a figuras negras prominentes. La Escola Municipal Sebastiana Silveira Pinto, ubicada en el barrio São Jorge, ha renombrado varios de sus espacios en honor a personalidades influyentes, con un homenaje especial a la periodista Tânia Costta.
La iniciativa es parte del compromiso más amplio de la escuela con una educación antirracista e inclusiva. La cantina ahora lleva el nombre de Tia Ciata, una mujer bahiana reconocida como matriarca de la samba. La sala de profesores honra a Antonieta de Barros, la primera diputada estatal negra de Brasil y pionera en la lucha por la educación pública. La sala de arte lleva el nombre de la grafitera Criola, nombre artístico de Tainá Lima. De manera notable, un aula de segundo grado de primaria ha sido dedicada a Tânia Costta, periodista que actualmente trabaja en TV Integração.
Este proyecto fue destacado en el segmento inaugural de "Integração na Educação", una nueva sección del programa "Integração Notícia" diseñada para mostrar iniciativas escolares ejemplares. Según el Ministerio de Igualdad Racial, la población negra de Brasil, que incluye a quienes se identifican como negros o mestizos, representa casi el 56% de la población total, lo que la convierte en la mayoría demográfica del país según los datos del Censo de 2022.
La directora de la escuela, Stella Jacinto, enfatizó la importancia de llevar la identidad al aula. "Tânia es una mujer negra de Minas, una periodista poderosa, y representa a muchos de los niños aquí en la escuela", declaró. El proyecto de nombrar espacios en honor a personalidades negras, especialmente aquellas de Minas Gerais que han sobresalido en varios campos, se alinea con las directrices de la Secretaría Municipal de Educación. Para 2026, el tema guía es "Una Escuela Inclusiva, Antirracista y sin Bullying".
Como parte del plan educativo, cada clase estudia la historia de vida de la personalidad de la que lleva el nombre su espacio, produciendo trabajos y compartiendo sus aprendizajes. Las maestras Ana Paula Vitor y Juliana dos Reis Silva, que enseñan en la clase de segundo grado nombrada en honor a Tânia Costta, informaron que la campaña ha sido enriquecedora. "Ellos [los estudiantes] aprenden de nuestras experiencias y las historias de estas personalidades. A veces se emocionan más que nosotros y nos sorprenden de una manera maravillosa", compartieron las maestras.
El impacto en los estudiantes ha sido profundo. La joven estudiante Laís Nunes desarrolló la comprensión de que el racismo y el bullying lastiman a sus compañeros, afirmando que lo más importante es respetar las diferencias y apoyar a los amigos. "Nunca haré bullying", declaró. Durante una visita a la escuela, Tânia Costta compartió sus propias experiencias infantiles con el racismo, incluyendo ocasiones en que su cabello fue comparado con herramientas de limpieza. Esto resonó profundamente en la estudiante Maria Luísa, quien tocó el cabello de la periodista y elogió sus "hermosos rizos".
Tânia Costta, originaria de Ituiutaba, creció soñando con una carrera en comunicación, improvisando micrófonos con bolígrafos y frutas en su patio trasero. "Valió la pena que esa niña soñara. Estar aquí, en una escuela que practica la comunicación antirracista, me emociona. Si alguno de estos niños cree que puede alcanzar sus sueños, valió la pena", dijo emocionada. La visita inspiró a la estudiante Laís a compartir su propio sueño de convertirse en presentadora.
El trabajo de la escuela también resuena en las familias. Gabriela Cássia, madre de la estudiante Maria Luísa, destacó cómo la gestión escolar fortalece la autoestima de los niños. "Se sienten cada vez más acogidos por su cabello rizado, por el color de su piel. Esto trae respeto y reconocimiento", dijo. Tânia Costta resumió su experiencia en la escuela: "Mi corazón está cálido en este lugar". Basado en reportaje de g1.