A medida que la temporada de la Serie A llega a su clímax, el AC Milan recibe al Cagliari en el San Siro para el enfrentamiento de la última jornada. El partido tiene un peso histórico, ya que los rossoneri disfrutan de un dominio abrumador sobre los sardos que se remonta a décadas.
El Milán se ha mantenido invicto en 41 de sus últimos 42 enfrentamientos de la Serie A contra el Cagliari, logrando 31 victorias y 10 empates, y marcando 83 goles a un promedio de dos por partido. La única mancha fue el 28 de mayo de 2017, cuando el Cagliari consiguió una victoria por 2-1 en el Sant’Elia. En casa, el récord es aún más desigual: la última vez que el Cagliari triunfó en el Meazza en partido de liga fue el 1 de junio de 1997, un resultado de 1-0 sellado por un gol de Muzzi.
De cara a esta final, el Milán llega con la inercia de una victoria sobre el Génova y busca victorias consecutivas en la Serie A por primera vez desde principios de marzo, cuando venció al Cremonese y al Inter. Además, si marca al menos dos goles contra el Cagliari, sería solo la segunda vez esta temporada que logra anotar dos o más goles en tres partidos consecutivos de liga, habiendo logrado esa racha anteriormente en diciembre contra Torino, Sassuolo y Verona.
Massimiliano Allegri ha nombrado su once inicial en una formación ofensiva 4-3-3. En la portería, Mike Maignan ancla una defensa que cuenta con Davide Bartesaghi, Matteo Gabbia, Strahinja Pavlovic y Fikayo Tomori. El trío del mediocampo está compuesto por Youssouf Fofana, Ardon Jashari y Adrien Rabiot, proporcionando una mezcla de garra y creatividad. El tridente ofensivo lo forman Christopher Nkunku, Santiago Giménez y Alexis Saelemaekers, encargados de romper la defensa del Cagliari.
El Cagliari, bajo la dirección del entrenador Fabio Pisacane, se planta en una formación 3-5-2. Elia Caprile comienza en la portería, protegido por un trío defensivo de Ze Pedro, Yerry Mina y Adam Obert. El mediocampo de cinco incluye a Gabriele Zappa, Gianluca Gaetano, Michel Adopo, Alessandro Deiola y Álvaro Rodríguez. Arriba, la dupla de ataque de Sebastiano Esposito y Gennaro Borrelli intentará poner en aprietos a la defensa del Milán.
El duelo táctico probablemente verá al Milán dominar la posesión y atacar por las bandas a través de Saelemaekers y Nkunku, mientras que Giménez, el delantero mexicano, proporciona un punto focal en el área. El Cagliari, consciente de la disparidad histórica, probablemente se replegará y buscará lanzar contraataques mediante la velocidad de Rodríguez y la físico de Mina en jugadas a balón parado.
Para Allegri, este partido ofrece una oportunidad para terminar lo que ha sido una campaña de transición con una nota alta. Con la ventana de transferencias de verano en el horizonte, una actuación dominante podría influir en las decisiones sobre los refuerzos de la plantilla. Por el contrario, el Cagliari, ya salvado del descenso, lo verá como una oportunidad para romper una racha de décadas sin victorias en el Meazza y grabar sus nombres en la historia del club.
El partido comienza a las 20:45 hora local y será transmitido exclusivamente por DAZN en Italia. El árbitro Marco Guida supervisará el encuentro, asistido por los jueces de línea Preti y Bercigli, con Giovanni Ayroldi como cuarto oficial. La sala VAR estará a cargo de Rosario Abisso y Antonio Chiffi.
Mientras la fiel afición rossonera se reúne para una última salida en San Siro esta temporada, el guion parece escrito para una velada de celebración. Sin embargo, la capacidad del fútbol para sorprender, recordada por la victoria del Cagliari en 2017, persiste. La pregunta sigue siendo si el Milán puede traducir la superioridad estadística en una actuación convincente o si los sardos reescribirán la narrativa una vez más.
Basado en información de Tuttosport.