En un duro golpe al crimen organizado, la policía del estado de São Paulo ha desmantelado una importante operación de tráfico de drogas, arrestando a un total de ocho sospechosos e incautando un gran cargamento de estupefacientes y armas. La operación, centrada en la zona rural de Getulina, culminó con la interceptación de una pequeña aeronave que transportaba aproximadamente media tonelada de pasta base de cocaína.
La acción inicial se desarrolló un martes cuando unidades de la Policía Militar, actuando tras denuncias anónimas, allanaron una granja en Getulina. Al llegar, los agentes presenciaron el aterrizaje de una avioneta monomotor en la pista de aterrizaje de la propiedad. Se observó a sospechosos descargando sacos de la aeronave y cargándolos en una camioneta. Una rápida respuesta policial desencadenó una persecución, en la que los sospechosos huyeron a un bosque cercano. Una búsqueda coordinada, con el apoyo del helicóptero de la Policía de Bauru, logró la captura de seis personas en el lugar.
La carga incautada fue abrumadora: aproximadamente 500 kilogramos de pasta base de cocaína, junto con tres fusiles de alto poder. Los investigadores también notaron que el grupo criminal había estado utilizando drones para vigilar la zona, lo que indica un nivel sofisticado de operación. Dos de las seis personas arrestadas en la granja fueron identificadas como ciudadanos bolivianos.
La ofensiva continuó al día siguiente en la cercana ciudad de Marília. La inteligencia policial, derivada de las detenciones iniciales, llevó a los agentes hasta otros dos sospechosos, de 35 y 41 años. Estos hombres estaban bajo vigilancia de unidades especializadas ROCAM y tácticas tras ser vinculados al grupo, que incluía a figuras conocidas como los "hermanos Mineiro".
Cuando la policía se acercó a su vehículo en el barrio Jardim Santa Antonieta, el conductor intentó destruir pruebas rompiendo tres teléfonos móviles. Un registro del automóvil descubrió aproximadamente 5.000 reales en efectivo, una maleta con cuatro bolsas de cocaína y un ladrillo de marihuana. Uno de los sospechosos confesó que ganaba 3.000 reales por cada aeronave cargada de droga que ayudaba a vigilar durante las operaciones de aterrizaje, y afirmó haber conocido a uno de los líderes del esquema en Bolivia.
Un registro posterior en la residencia de uno de los sospechosos reveló más elementos incriminatorios: una tableta de crack, otra de marihuana, un arma de fuego con 12 cartuchos de munición, un cuaderno con anotaciones sospechosas relacionadas con drogas y tres teléfonos móviles más. Ambos hombres fueron arrestados en flagrante delito por tráfico de drogas y asociación para el tráfico, y uno de ellos también enfrenta cargos por posesión ilegal de arma de fuego.
Dada la gravedad de los delitos y el alcance internacional del esquema de transporte aéreo de drogas, la policía ha solicitado que las detenciones temporales se conviertan en prisión preventiva. Todas las drogas y armas incautadas fueron trasladadas a la estación de la Policía Federal en Bauru para una mayor investigación. Esta operación coordinada pone de manifiesto los esfuerzos continuos de las autoridades de São Paulo para combatir el narcotráfico a gran escala y transfronterizo.
Basado en informes de g1.