La campaña inaugural de Jesús Areso en el Athletic Club no ha terminado con celebración, sino con una autoevaluación sorprendentemente sincera. El lateral derecho de 26 años recurrió a Instagram para admitir que 'no estuvo al nivel de las expectativas' y que el equipo 'sufrió mucho colectivamente'. Es un raro momento de responsabilidad pública en un deporte donde los jugadores a menudo se esconden detrás de las estadísticas, y marca el escenario para una segunda temporada crucial en Bilbao.
Areso llegó de Osasuna el verano pasado en un trato de 12 millones de euros, el valor total de su cláusula de rescisión, aunque el Athletic negoció el pago como un traspaso en lugar de un depósito hostil. La tarifa reflejó la creencia del club de que podría asegurar una posición problemática durante años. Pero los números cuentan una historia de impacto limitado: 35 apariciones, solo 18 titularidades y 1.987 minutos en todas las competiciones. Para un jugador fichado para ser una pieza clave en la defensa, fue un rendimiento decepcionante.
El lateral vasco nunca se estableció como la primera opción indiscutible. Gorosabel, otra opción diestra, también tenía contrato, y Hugo Rincón fue cedido al Girona para la temporada. La falta de claridad perjudicó tanto a Areso como al ritmo del equipo. La campaña del Athletic fue caótica: sin clasificación europea, una eliminación temprana en la Copa y un puesto en la mitad de la tabla en La Liga. Sin fútbol continental el próximo curso, la plantilla se reducirá y se espera que el club se desprenda de uno de los laterales derechos para hacer espacio.
Ahora, el panorama cambia de nuevo. Edin Terzic ha sido nombrado entrenador principal, trayendo ideas tácticas frescas. Areso, que cumplirá 27 años en julio, tiene contrato hasta 2031, por lo que hay tiempo, pero la presión para devolver la inversión está aumentando. Sus propias palabras en las redes sociales —'con ganas de desconectar y estar con los míos, pero sin perder el foco en el futuro, con mucha hambre y ambición'— sugieren un jugador listo para reiniciarse y luchar.
La primera temporada de Areso plantea preguntas más profundas sobre la estrategia de reclutamiento del Athletic. La política única del club de solo vascos significa que cada fichaje tiene un peso extra; no hay un mercado global al que recurrir. Cuando un jugador de 12 millones de euros lucha, repercute. Sin embargo, la autocrítica indica madurez. En lugar de culpar a las circunstancias, ha asumido la responsabilidad, un rasgo que podría ganarse al exigente público de San Mamés.
Para Terzic, el perfil de Areso ofrece potencial. Su velocidad, centros y estilo de alta energía deberían encajar en un sistema de presión alta. El desafío es construir consistencia defensiva y confianza después de un año de contratiempos. El entrenador probablemente le dará un borrón y cuenta nueva durante la pretemporada, que comienza aproximadamente dentro de un mes, poco después de que concluya el Mundial.
El rompecabezas del lateral derecho también incluye al Rincón que regresa, quien ganó valiosa experiencia en La Liga con el Girona. Gorosabel, más experimentado pero menos dinámico, podría ser el descarte. La competencia entre los tres será feroz, pero con solo competiciones domésticas en el calendario, los minutos serán limitados. Areso debe aprovechar la oportunidad desde el primer día.
La jerarquía del Athletic observará de cerca. La inversión en Areso no es solo financiera; es simbólica de un club que intenta combinar energía juvenil con talento establecido. Si cumple, el movimiento parecerá astuto. Si no, se une a una lista de 'qué hubiera pasado' en la intrincada danza de la política de fichajes del Athletic.
En última instancia, la confesión de Areso en Instagram podría ser el punto de inflexión. Elimina las excusas y establece un punto de referencia público para la mejora. En un deporte de equipo a menudo definido por momentos individuales, su disposición a enfrentar la música dice mucho. La próxima temporada mostrará si las palabras pueden convertirse en actuaciones. Por ahora, el lateral está bajo aviso, y la paciencia del Athletic no es infinita.
Basado en información de Marca.