Un cambio significativo en la ley portuguesa ha supuesto un gran revés para miles de brasileños que buscan la ciudadanía. La nueva Ley de Nacionalidad, promulgada por el presidente António José Seguro el 3 de mayo, amplía el período mínimo de residencia legal requerido para solicitar la ciudadanía.
Para los ciudadanos de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), que incluye a Brasil, el tiempo de espera ha aumentado de cinco a siete años. Para los nacionales de todos los demás países, el requisito se ha extendido de cinco a diez años. La ley entrará en vigor el día después de su publicación oficial en el Diário da República.
El impacto es inmediato y personal para muchas familias. Mariza Estima, una agente inmobiliaria brasileña de 59 años, se mudó a Portugal con su esposo en agosto de 2021. Estaban cerca de cumplir los cinco años y a punto de solicitar la ciudadanía. "Lo consideramos completamente injusto", declaró, señalando que entraron legalmente, han pagado impuestos desde su llegada y han establecido lazos comunitarios. "Volver no es una opción", añadió, destacando su compromiso de quedarse.
El proceso legislativo implicó la promulgación del Presidente, que sirve como la aprobación institucional del jefe de estado. Como explicó la experta legal Marianna Guimarães, este paso es necesario para que la ley proceda a sus etapas finales. El texto de la ley especifica que entra en vigor el día siguiente a su publicación oficial.
Más allá de la extensión de la residencia, la ley también altera las reglas para los niños nacidos en Portugal. Anteriormente, un niño era considerado portugués por nacimiento si al menos uno de los padres había vivido en el país durante un año, independientemente de su estatus migratorio. Ahora, ese padre debe haber tenido residencia legal en Portugal durante un mínimo de cinco años.
Los expertos sugieren que este cambio legislativo señala un cambio más amplio en la política de inmigración de Portugal, que ha sido relativamente abierta en las últimas décadas. El movimiento se alinea con una tendencia de restricciones aumentadas en toda Europa, impulsada por flujos migratorios crecientes y el uso de la ciudadanía portuguesa como vía de acceso a la Unión Europea en su conjunto.
Basado en reportajes de g1.