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Las 4 paradas de Maubleu: cómo el Saint-Étienne ganó la

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El portero suplente Brice Maubleu detuvo cuatro penaltis, luego falló el suyo, antes de que el Saint-Étienne avanzara en los playoffs de ascenso de la Ligue 2

En una noche de gran drama en el Stade Geoffroy-Guichard, los sueños de ascenso del Saint-Étienne sobrevivieron a una tanda de penaltis histórica, gracias en gran parte a la inspirada actuación bajo los palos del portero suplente Brice Maubleu. El veterano guardameta, introducido específicamente para la tanda, detuvo cuatro penaltis del Rodez antes de ver cómo su compañero Mickaël Nadé anotaba el penalti decisivo para enviar a Les Verts a la ronda final de los playoffs de ascenso de la Ligue 2.

El partido en sí había sido un encuentro tenso y muy disputado, reflejando lo mucho que estaba en juego y la historia reciente entre ambos equipos. Tan solo tres semanas antes, el Rodez había abandonado Saint-Étienne con una victoria por 2-1, un resultado que añadió un extra de intensidad a este enfrentamiento de playoff. Los visitantes llegaron tras una extraordinaria racha de 21 partidos sin perder, una racha que los había impulsado desde el anonimato de la mitad de la tabla a ser contendientes reales por un lugar en la Ligue 1.

El Saint-Étienne, descendido de la máxima categoría en 2022 tras una campaña turbulenta, ha pasado dos temporadas luchando por recuperar su lugar entre la élite francesa. Terminar tercero en la temporada regular significó que se ganaron el derecho a ser locales en este partido único, pero la presión de las expectativas era inmensa. La historia ilustre del club—10 títulos de la Ligue 1, un récord de seis Copas de Francia, y una afición apasionada que considera el fútbol de primera división como un derecho de nacimiento—solo aumentó la tensión.

El partido se desarrolló como muchos habían predicho: reñido, tácticamente disciplinado y decidido por pequeños detalles. Ninguno de los dos equipos pudo romper el empate en el tiempo reglamentario ni en la prórroga, aunque ambos tuvieron oportunidades. Maubleu, que observó desde el banquillo mientras el portero titular manejaba el juego normal, fue enviado al campo en los momentos finales—un movimiento diseñado específicamente para la psicología de la tanda de penaltis. El cambio resultaría ser una jugada maestra, aunque siguió un guion que nadie podría haber imaginado.

La tanda comenzó con el Rodez convirtiendo sus dos primeros lanzamientos, mientras que el Saint-Étienne igualaba. Entonces Maubleu tomó el control. El jugador de 34 años, que había pasado la mayor parte de su carrera en divisiones inferiores, leyó las intenciones de tres lanzadores consecutivos del Rodez, lanzándose a izquierda y derecha para negarles y inclinar firmemente la balanza a favor del Saint-Étienne. Cuando los locales se pusieron 4-2 arriba en la tanda, la victoria parecía segura.

Sin embargo, el drama estaba lejos de terminar. Con la oportunidad de sellar la victoria, el propio Maubleu se adelantó para lanzar el quinto penalti del Saint-Étienne—un escenario raramente visto. Su disparo fue detenido por el portero del Rodez, dando a los visitantes un respiro. De repente, la tanda volvía a estar al límite. Maubleu, habiendo perdido la oportunidad de ser el héroe con los pies, ahora tenía que reenfocarse y cumplir con las manos. Así lo hizo, realizando otra estirada para negar al siguiente lanzador del Rodez y mantener vivo al Saint-Étienne.

La tanda continuó hasta la muerte súbita, la tensión en el estadio casi insoportable. Finalmente, con el marcador 5-4, el defensa Mickaël Nadé colocó tranquilamente el balón en la esquina, enviando a la afición local al éxtasis y asegurando una victoria por 6-5 en los penaltis. El banquillo se vació, los jugadores se abrazaron, y Maubleu, el héroe reacio, estaba en el centro de todo.

Hablando con beIN Sports después del partido, Maubleu estaba a la vez eufórico y reflexivo. "Estamos muy felices de superar esta ronda—fue un partido difícil", dijo. "Felicidades al Rodez, que no ha perdido en mucho tiempo en juego abierto. La tanda fue increíble: íbamos ganando 2-0, teníamos balón de partido en el quinto, su portero lo para, luego yo tengo balón de partido para marcar y ganarlo para el equipo, y fallo. Después de eso, estaba obligado a parar el siguiente, y luego Micka terminó el trabajo, así que es solo felicidad". Describió las tandas de penaltis como "un poco de lotería", a pesar de que el equipo las había practicado durante la semana.

El defensa Maxime Bernauer se hizo eco del sentimiento de alivio y rindió homenaje a las heroicidades de Maubleu. "Fue un partido complicado. Sabíamos que sería difícil, y no queríamos repetir los errores de hace tres semanas", explicó Bernauer. "Ellos estaban en una racha de 21 partidos sin perder, y hace tres días ganaron, así que sabíamos que tendrían hambre. Lo más importante era clasificarse, ganar. Brice paró tres... ¿cuatro? ¡Paró muchísimos! Muestra lo importante que es cada uno en la plantilla".

La recompensa inmediata para el Saint-Étienne es un lugar en la final del playoff de ascenso, donde se enfrentarán al equipo clasificado 18º de la Ligue 1 en dos partidos. Bernauer confirmó que el equipo estaría viendo de cerca los partidos del fin de semana para conocer a su rival, con Le Havre, Auxerre y Niza como posibles adversarios. "Ha sido una temporada larga, y aún no ha terminado. Necesitamos descansar bien, ver los partidos y estar listos mañana. No tenemos preferencia", dijo. La brecha financiera y deportiva entre la Ligue 2 y la Ligue 1 hace que estos playoffs sean enormemente significativos—no solo para el prestigio del club sino para todo su modelo económico.

Para el Rodez, la derrota dolerá, pero su notable trayectoria hasta los playoffs—construida sobre una racha de 21 partidos sin perder—merece un gran crédito. Llevaron a un club histórico al límite y volverán a la Ligue 2 la próxima temporada con la cabeza bien alta. Para el Saint-Étienne, el viaje continúa. Dos partidos más separan al equipo de un regreso a la Ligue 1, y si las heroicidades de Maubleu son un indicio, este equipo tiene la resiliencia para completar la misión. Basado en información de L'Equipe.