En una muestra dramática de resistencia y trabajo en equipo, cuatro socorristas de la Defensa Civil en Maricá, Río de Janeiro, mantuvieron seguro a un joven bodysurfer en un mar peligrosamente agitado durante más de dos horas y media. El surfista de 26 años había sido golpeado por una ola poderosa mientras estaba en la Praia de Barra de Maricá, lo que le provocó lesiones importantes en el hombro y la pierna que le impidieron regresar a la costa por sí mismo.
El incidente ocurrió una tarde de miércoles, con el océano presentando condiciones desafiantes. Un video capturó la tensa escena, mostrando a los socorristas manteniendo al hombre herido sobre la línea de flotación mientras esperaban el rescate. Su estrategia implicó un sistema de relevos, trabajando en parejas para apoyar continuamente al surfista contra las fuertes corrientes y olas, asegurando que se mantuviera seguro y a flote.
Las llamadas iniciales de ayuda se hicieron al Departamento de Bomberos, solicitando apoyo mediante helicóptero y moto acuática. Sin embargo, según la Defensa Civil, estos recursos especializados no estaban disponibles en ese momento. Ante este retraso crítico, los socorristas tuvieron que adaptarse. Finalmente localizaron a un agente calificado para pilotar la moto acuática de la Defensa Civil y realizar la extracción exitosa del agua.
La odisea del surfista se vio agravada por el hecho de que dos de sus amigos también quedaron atrapados en una corriente de resaca durante el mismo período. Afortunadamente, esas dos personas pudieron regresar a la costa sin asistencia. La víctima principal, sin embargo, requirió la intervención prolongada del equipo de socorristas.
Una vez llevado a la costa, el surfista herido fue atendido inmediatamente por una ambulancia del Departamento de Bomberos que esperaba en la orilla. Fue trasladado al Hospital Municipal Dr. Ernesto Che Guevara para una evaluación médica completa. Tras la evaluación, los funcionarios del hospital confirmaron que fue dado de alta, indicando que sus lesiones, aunque graves, no ponían en peligro su vida.
El Departamento de Bomberos emitió un comunicado reconociendo que fueron llamados a un incidente de ahogamiento en Barra de Maricá. Señalaron que un socorrista de su 4º Grupo Marítimo realizó el rescate en el mar y que su ambulancia brindó atención prehospitalaria en el lugar antes de transportar a la víctima. El comunicado no abordó la falta inicial de disponibilidad de su helicóptero o moto acuática.
Este rescate ocurrió a pesar de que la alerta marítima oficial de la Armada había expirado el día anterior. El mar permaneció agitado con fuertes olas y corrientes de resaca activas a lo largo de la costa de Maricá, subrayando los peligros persistentes incluso después de que se levantan las advertencias formales. El esfuerzo prolongado de los socorristas destaca el papel crítico de los equipos de rescate en el lugar en condiciones oceánicas impredecibles.
Basado en información de g1.