Pacientes que reciben tratamiento de hemodiálisis a través del Sistema Único de Salud (SUS) de Brasil en el Hospital Antônio Targino en Campina Grande han reportado retrasos significativos en sus sesiones programadas.
Las interrupciones, que salieron a la luz el miércoles 6, han afectado a más de 80 personas. Algunos pacientes han declarado que no han recibido su tratamiento vital desde el sábado anterior, el 2.
Según la administración del hospital, la suspensión de los servicios se atribuye a una falta de suministros necesarios. El hospital ha responsabilizado de esta escasez a la Secretaría Municipal de Salud (SMS) de Campina Grande.