Un importante operativo contra el robo de agua se ha llevado a cabo en la ciudad de Franca, São Paulo. La empresa estatal de saneamiento básico, Sabesp, ha identificado exitosamente 212 casos de conexiones ilegales de agua, comúnmente conocidas como 'gatos', a través de una operación dedicada en 2026.
El esfuerzo de aplicación, denominado Operación 'Gato Molhado' (Gato Mojado), implicó una inspección exhaustiva de 745 propiedades, incluyendo tanto viviendas residenciales como establecimientos comerciales. Utilizando equipos de ultrasonido avanzados y el cruce de datos, los investigadores confirmaron las conexiones fraudulentas en 212 de estos lugares. La gran mayoría de estas infracciones, 185 casos, fueron descubiertas en residencias privadas.
La magnitud del problema es sustancial. Estas conexiones clandestinas suelen instalarse antes del medidor de agua o implican mecanismos diseñados para interferir con la medición precisa del consumo. Esta práctica no solo constituye un robo, sino que también compromete gravemente la integridad de toda la red municipal de distribución de agua.
Según el gerente regional de Sabesp, Gilson Santos de Mendonça, las consecuencias de este fraude van mucho más allá de los perpetradores individuales. Las conexiones ilegales reducen la presión del agua en todo el sistema, que está calibrado para una capacidad de red específica. Esta caída de presión puede provocar problemas de suministro para otros residentes, particularmente aquellos en vecindarios de mayor altitud o áreas más alejadas de las líneas principales.
Las repercusiones legales para los atrapados son severas. Desviar agua está clasificado como un delito de robo bajo la ley brasileña. Las personas condenadas enfrentan una pena de prisión de dos a ocho años, además de sanciones económicas.
Para ilustrar el impacto más amplio, Sabesp informó que solo en 2025 recuperó 3,5 millones de metros cúbicos de agua robada en todo el estado de São Paulo. Ese volumen equivale a la cantidad necesaria para abastecer a toda la ciudad de Franca durante dos meses completos, lo que destaca la escala masiva del problema.
La ciudad de Franca depende actualmente de los ríos Canoas y Sapucaí para su suministro de agua. Sabesp enfatiza que proteger este recurso es una preocupación de toda la comunidad, ya que las acciones de unos pocos pueden afectar negativamente la seguridad hídrica y la presión para todos los residentes.
Basado en reportajes de g1.