En una importante acción de las fuerzas del orden, la Policía Federal de Brasil (PF) ejecutó una orden de allanamiento e incautación en una mansión de lujo en Búzios, ubicada en la Región de los Lagos de Río de Janeiro, el jueves. La operación forma parte de una investigación más amplia sobre una red internacional de tráfico de drogas.
La investigación se centra en un sofisticado esquema que supuestamente utilizó envíos de café para contrabandear grandes cantidades de cocaína a nivel internacional. Las autoridades informan que la organización criminal utilizó empresas y estructuras vinculadas al comercio exterior para ocultar la carga ilícita y facilitar su transporte al extranjero.
La operación, denominada 'Operação Missão Redentor II', se deriva de la incautación de aproximadamente 1,2 toneladas de cocaína ocultas en un contenedor cargado con sacos de café en junio de 2025. Ese envío supuestamente tenía como destino Alemania.
Según los investigadores, el grupo empleó empresas fantasma y 'testaferros' para simular exportaciones legítimas de café mientras ocultaban los envíos de drogas. La organización supuestamente tenía una estructura definida, con miembros responsables de negociaciones, movimientos financieros y logística de transporte.
Durante la operación, dos sospechosos fueron arrestados: uno en Santos, São Paulo, y otro en Vila Velha, Espírito Santo. El propietario de la mansión allanada está bajo investigación, pero no fue arrestado ni declarado prófugo. El poder judicial también ordenó medidas preventivas contra otras personas, incluyendo prohibiciones de contacto entre los implicados, restricciones de viaje y el uso de dispositivos de vigilancia electrónica.
En total, las autoridades tenían como objetivo ejecutar tres órdenes de prisión preventiva y siete órdenes de allanamiento e incautación en direcciones vinculadas a los sospechosos en los estados de Río de Janeiro, Espírito Santo, Minas Gerais y São Paulo.
Los investigadores han identificado evidencia de lavado de dinero, señalando que los sospechosos utilizaron transferencias bancarias y otras operaciones financieras para ocultar el movimiento de fondos. Los sospechosos podrían enfrentar cargos que incluyen tráfico internacional de drogas, organización criminal, lavado de dinero y falsedad ideológica.
Esta acción sigue de cerca a otra importante operación de la Policía Federal dirigida a un esquema de soborno en el Puerto de Río, que supuestamente causó pérdidas estimadas en R$ 500 millones a las arcas públicas mediante la liberación irregular de contenedores.
Basado en informes de g1.