Xxgwise
PremiumEntrar
Noticias

Por qué el penalti tardío del Celtic fue la 'peor decisión'

PremiershipMotherwell vs CelticCelticMotherwellEscociaWest HamInglaterraArsenalRangersFalkirkAberdeen

El polémico penalti del VAR en el minuto 99 para el Celtic contra el Motherwell genera dudas mientras las esperanzas de título del Hearts están en juego antes

La carrera por el título de la Scottish Premiership se sumió en el caos el miércoles por la noche cuando un polémico penalti en el minuto 99 le dio al Celtic una dramática victoria por 3-2 sobre el Motherwell, anulando lo que había sido una velada cómoda para el líder del campeonato, el Hearts. Mientras el Hearts conseguía una victoria por 3-0 contra el Falkirk, el Celtic perdía 2-1 en Fir Park en el tiempo de descuento, un resultado que los habría dejado a tres puntos de distancia con un partido por jugar. Pero una intervención del VAR que ha sido descrita como una de las peores de la historia permitió que Kelechi Iheanacho convirtiera desde el punto penal para arrebatar los tres puntos, asegurando que el campeonato se decidirá en un duelo decisivo en Celtic Park el sábado. El momento crucial llegó en el minuto 99, cuando Sam Nicholson del Motherwell disputó un balón alto con Auston Trusty del Celtic. Andrew Dallas, el asistente de videoárbitro, instruyó al árbitro de campo John Beaton para que revisara la jugada por un posible manotazo. Las repeticiones parecían mostrar que el balón golpeó claramente la cabeza de Nicholson, con la trayectoria y la potencia sugiriendo que no hubo contacto con la mano. Sin embargo, Beaton tardó solo unos 20 segundos en el monitor de campo antes de señalar el punto penal, una decisión que desde entonces ha sido ampliamente condenada. Según la ley de mano, un jugador se considera que asume un riesgo si su brazo está por encima de la altura del hombro, pero la pregunta clave sigue siendo si el balón realmente tocó el brazo. Si había dudas, argumentan los críticos, no podría ser un error claro y evidente para revertir la decisión inicial de no penalti. Las consecuencias fueron previsiblemente explosivas. El entrenador del Hearts, Derek McInnes, cuyo equipo ahora debe viajar a Glasgow sabiendo que un empate los coronará campeones por primera vez desde 1960, se enfureció con la decisión. Declaró que en cuanto supo que el Celtic tenía un penalti tardío en revisión del VAR, asumió que lo concederían. McInnes lo describió como "asqueroso" y dijo que su equipo está "contra todos", sugiriendo un sentido de sesgo institucional. También señaló que el Celtic había tenido "mucha suerte" y que su equipo no se compadecería de sí mismo, sino que esperaba con ansias la batalla del último día. El entrenador del Motherwell, Jen Berthel Askou, estaba igualmente atónito. Dijo que estaba en "shock total" y que la decisión era "una vergüenza para el deporte". Askou no pudo ver ninguna evidencia de que el balón hubiera tocado la mano de Nicholson, e incluso si lo hubiera hecho, su brazo fue empujado a esa posición por un oponente. Sintió que el partido merecía algo mejor que una intervención tan controvertida. Por su parte, el homólogo del Celtic, Martin O'Neill, defendió la concesión, afirmando que había revisado brevemente el incidente y lo consideró penalti, añadiendo que también parecía un codazo en la cabeza. O'Neill elogió al árbitro por no dudar una vez en el monitor. Los comentaristas y exjugadores se alinearon para expresar su incredulidad. Gary Lineker, exdelantero de Inglaterra, lo llamó "la peor decisión del VAR que he visto... extraordinaria dada la importancia". El ex internacional escocés Don Hutchison se hizo eco de esos sentimientos, mientras que el exdelantero de los Rangers, Kris Boyd, señaló un patrón de decisiones favorables al Celtic, mencionando un penalti reciente no concedido al Hearts y una tarjeta roja evitada por Alistair Johnston del Celtic. El excentrocampista del Hearts, Michael Stewart, describió la anulación de la decisión de campo como "extraordinaria", y el máximo goleador del club, John Robertson, insistió en que la potencia y la dirección del balón demostraban que había rebotado en la cabeza de Nicholson. Algunas voces ofrecieron defensas moderadas. El excapitán del Celtic, Scott Brown, admitió en Sportscene que, aunque era "dura", Nicholson corrió el riesgo al tener la mano tan alta. El exportero del Celtic, Pat Bonner, fue más allá, argumentando que el puño del defensor estaba justo al lado de su cabeza cuando el balón cayó. Sin embargo, el sentimiento predominante fue de injusticia, y muchos cuestionaron cómo se pudo tomar una decisión tan rápida cuando las pruebas de video parecían inconcluyentes. La revisión del VAR en el partido West Ham-Arsenal de Inglaterra, que duró varios minutos, se mencionó como comparación por la gravedad de dichas decisiones. Las implicaciones son enormes. Antes del penalti tardío, el Hearts se encaminaba hacia un escenario en el que podía perder por dos goles en Celtic Park y aún así llevarse el título. Ahora, deben evitar la derrota por completo. Un empate será suficiente, pero una victoria del Celtic le daría el trofeo al conjunto de Glasgow. Se prepara un enfrentamiento decisivo, el tipo de final dramático que la máxima categoría escocesa rara vez ha visto en las últimas décadas. Para el Hearts, esta es una oportunidad de romper un duopolio de 40 años: ningún equipo fuera del Celtic y Rangers ha ganado la liga desde el Aberdeen en 1985. Su último título llegó en 1960, lo que convierte este en el momento más importante de la historia moderna del club. Para el Celtic, la presión es intensa. Han dominado el fútbol doméstico durante más de una década, pero su control se ha visto debilitado por un resistente Hearts. El penalti polémico puede haberlos mantenido con vida, pero también los coloca en una situación de victoria obligada en casa, donde la afición esperará nada menos que la victoria. La narrativa de una decisión favorable pesará sobre el partido, añadiendo una capa adicional de tensión. McInnes ya ha avivado el fuego, y el ambiente en Celtic Park promete ser eléctrico. A medida que se calma el polvo de una noche caótica, los cuestionamientos sobre el papel del VAR en momentos de alta tensión solo se intensificarán. La ambigüedad de la ley de mano, combinada con la naturaleza subjetiva de los errores "claros y evidentes", crea una receta para la controversia. En este caso, la rapidez de la decisión y la evidencia presentada dejaron a muchos aficionados, jugadores y entrenadores con la sensación de que el resultado fue determinado por la tecnología y no por la acción en el campo. La Asociación Escocesa de Fútbol podría enfrentar llamados para aclarar la situación, pero por ahora, el enfoque se desplaza al enfrentamiento sísmico del sábado. Basado en reportes de BBC Sport.