La Juventus ha reavivado su persecución del portero del Aston Villa, Emiliano 'Dibu' Martínez, volviendo a un objetivo identificado por primera vez en invierno. El arquero argentino ha surgido como un candidato principal después de que Alisson Becker, la opción preferida, parezca cada vez menos probable que abandone Anfield. El carrusel de porteros de la Juventus está girando, y el equipo de Spalletti busca una solución a largo plazo bajo los palos.
Martínez ha estado presionando para irse del Villa Park durante meses, sintiendo que su ciclo en Birmingham está completo después de ganar la Europa League y asegurar un puesto entre los cuatro primeros de la Premier League. El verano pasado, se le negó un traspaso al Manchester United cuando el entrenador del Villa, Unai Emery, bloqueó la transferencia, supuestamente prometiéndole dejarlo ir un año después. Ahora, Martínez está presionando para que se cumpla esa promesa, y la perspectiva de unirse a la Juventus intriga al jugador de 33 años. Su pedigrí de campeón del mundo y su presencia imponente encajan con el perfil que Spalletti anhela.
Sin embargo, la operación está lejos de ser sencilla. El Aston Villa valora a Martínez en unos 20 millones de euros, y el portero aún tiene tres años de contrato por valor de 6 millones de euros netos por temporada. Para la Juventus, eso representa un compromiso financiero significativo, más de lo que habían presupuestado para Alisson, pero asegurar a un portero de su calibre podría solidificar la posición durante los próximos tres o cuatro años. Los gigantes italianos están sopesando si la inversión vale la pena, dada la necesidad de reforzar otras áreas del equipo.
Los contactos con el agente de Martínez, Gustavo Goni, se han reanudado en la última semana, lo que indica una intención genuina de la Juventus. La Juventus se siente atraída por la personalidad dominante y la mentalidad ganadora de Martínez, cualidades que el entrenador Luciano Spalletti cree que pueden elevar al equipo. Su fuerte carácter, incluso rayando en la arrogancia, se considera un activo para un equipo que busca restablecerse entre la élite europea. En una fase de transición para el club, un líder vocal en la portería podría ser el catalizador de una nueva era.
No obstante, Alisson sigue siendo el objetivo soñado. La Juventus está dispuesta a esperar los acontecimientos en Liverpool, donde el futuro del brasileño se ha convertido en una saga. Hace apenas unas semanas, Alisson había recibido informalmente luz verde para irse, pero un repentino cambio de rumbo, provocado por el entrenador Arne Slot y el director deportivo Richard Hughes, frenó cualquier salida, especialmente tras las anunciadas salidas de Mohamed Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konaté. La inesperada destitución de Slot solo ha añadido caos, dejando a Alisson en el limbo. La jerarquía en Anfield está en crisis, y un nuevo entrenador podría reevaluar el papel del portero.
El ex portero de la Roma está dispuesto a quedarse en Anfield, siempre que se le garantice el puesto de titular, y ahora espera conversaciones con el nuevo entrenador Andoni Iraola. Alisson supuestamente le había dado su palabra a Spalletti por teléfono, pero la incertidumbre en Liverpool podría forzar su mano. Si no recibe las garantías que busca, podría presionar para un traspaso, lo que lo llevaría instantáneamente a la cima de la lista de la Juventus. La experiencia y la capacidad de detener disparos del brasileño lo convierten en un encaje ideal para el sistema de Spalletti, pero el tiempo se acaba.
Mientras tanto, la Juventus mantiene opciones de respaldo. David de Gea, actualmente en la Fiorentina, representa la solución más económica. La Viola está dispuesta a aceptar una tarifa por debajo de los 10 millones de euros para desprenderse del español, que ha revivido su carrera en la Serie A. Otro nombre en el radar es Alexander Nubel, que regresa al Bayern de Múnich tras un impresionante préstamo en el Stuttgart. Con Manuel Neuer renovando recientemente su contrato, Nubel no tiene camino hacia los minutos de juego en Baviera, y el Bayern busca venderlo o concertar un préstamo con obligación de compra. Ambas alternativas ofrecen experiencia pero carecen del estrellato de Martínez o Alisson.
Sin embargo, antes de buscar cualquier fichaje externo, la Juventus debe resolver su excedente interno de porteros. Tanto Mattia Perin como Michele Di Gregorio compiten por el puesto titular, pero probablemente uno será sacrificado para generar fondos. Spalletti no ha indicado un favorito claro, dejando la decisión a las fuerzas del mercado. Di Gregorio, que llegó del Monza, atrae el interés de clubes de la Premier League y podría alcanzar un precio más alto, lo que lo convierte en el principal candidato para salir. Perin, un servidor leal, podría quedarse como suplente si llega un nuevo número uno.
El dilema del portero es simbólico de la reconstrucción más amplia de la Juventus bajo Spalletti. Invertir fuertemente en un ganador probado como Martínez señalaría una mentalidad de ganar ahora, mientras que optar por una alternativa más barata como De Gea o promover desde dentro reforzaría un enfoque más mesurado. La resolución de la situación de Alisson sigue siendo la ficha clave; si el Liverpool se estabiliza y retiene al brasileño, la Juventus se verá obligada a acelerar su persecución de Martínez o girar hacia otros objetivos. Las restricciones de juego limpio financiero del club también juegan un papel, ya que deben equilibrar las cuentas mientras siguen siendo competitivos.
Por ahora, la Juventus está jugando un juego de espera, equilibrando la prudencia financiera con la necesidad de impacto inmediato. Las próximas semanas revelarán si consiguen un guardián de clase mundial o se conforman con una solución más pragmática. Una cosa es segura: la identidad del próximo número uno de la Juventus moldeará sus ambiciones para la temporada 2026-27 y más allá. Con la ventana de transferencias calentándose, los movimientos de la Vieja Dama en el mercado estarán bajo intenso escrutinio.
Basado en informes de Tuttosport.