La investigación en curso sobre la supuesta manipulación arbitral en el fútbol italiano dio un giro significativo el viernes cuando Giorgio Schenone, jefe de relaciones arbitrales del Inter, pasó más de tres horas en la fiscalía de Milán. Se considera que el testimonio de Schenone es crucial para comprender el alcance de los contactos entre el club y el ex designador de la Serie A, Gianluca Rocchi. La investigación, dirigida por el fiscal público Maurizio Ascione, investiga si hubo un intento sistemático de influir en las designaciones arbitrales y las decisiones del VAR para favorecer al Inter durante la temporada 2025-26.
Schenone, que no está siendo investigado actualmente, confirmó la comunicación regular con Rocchi pero negó cualquier intento de presionar o influir en las decisiones arbitrales. Según fuentes de La Repubblica, el fiscal se centró intensamente en la naturaleza de estas interacciones, si eran intercambios profesionales rutinarios o constituían influencia indebida. Schenone declaró: "Nunca hice ninguna solicitud sobre qué árbitros debían asignarse a los partidos del Inter". Sin embargo, los investigadores siguen escépticos, especialmente en relación con un incidente durante la semifinal de la Coppa Italia entre Inter y Milán el 2 de abril de 2025, donde supuestamente el club expresó el deseo de evitar al árbitro Daniele Doveri.
La investigación ya ha llevado a la suspensión de varias figuras destacadas. El ex presidente de la AIA, Antonio Zappi, recibió una suspensión de 13 meses por su papel en el escándalo, mientras que Rocchi se apartó voluntariamente como designador después de ser citado para interrogatorio. Estos acontecimientos ponen de relieve la creciente crisis dentro del arbitraje italiano, a medida que la investigación se expande para incluir una posible interferencia en la sala VAR de Lissone.
En paralelo a la audiencia de Schenone, el fiscal también entrevistó al nuevo designador Dino Tommasi y al ex jefe de la AIA, Antonio Zappi. Ambos son considerados partes informadas, y se espera que sus declaraciones arrojen luz sobre las supuestas "bussate" (intervenciones dirigidas para alterar o confirmar decisiones en el campo). Tommasi, quien asumió el cargo de Rocchi de forma interina, apareció en conversaciones intervenidas con el ex designador discutiendo incidentes controvertidos de partidos. Zappi, ya sancionado, proporcionó detalles sobre los procedimientos internos de la AIA y las operaciones del VAR.
La investigación, que comenzó con interrogatorios a los oficiales VAR Luigi Nasca y Rodolfo Di Vuolo a finales de 2024, se ha ampliado ahora para incluir a varias figuras destacadas. La acusación central es que Rocchi, bajo presión de representantes del Inter, dirigió las designaciones arbitrales clave para favorecer a los Nerazzurri durante la carrera por el Scudetto, que finalmente perdieron ante el Nápoles. Las escuchas telefónicas sugieren que se hicieron "solicitudes insistentes" para evitar a ciertos árbitros, particularmente a Doveri, en partidos decisivos.
Para el Inter, las implicaciones son graves. Si se demuestra, el club podría enfrentar sanciones que incluyen deducciones de puntos o incluso el descenso. La cuestión ahora es si Schenone actuó solo o como un conducto para directivos de mayor rango del club. Se espera que los investigadores citen a otros ejecutivos del Inter en los próximos días, posiblemente incluidos miembros de la junta directiva. El club ha mantenido su inocencia, pero la evidencia acumulada sugiere un esfuerzo coordinado para manipular el sistema.
El impacto más amplio en la Serie A es igualmente preocupante. La credibilidad del arbitraje de la liga está en juego, con aficionados y comentaristas cuestionando la integridad de los resultados de la temporada pasada. La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) está bajo presión para implementar reformas, como una mayor transparencia en las designaciones arbitrales y una supervisión más estricta de las comunicaciones entre clubes y oficiales.
A medida que la investigación entra en su siguiente fase, todas las miradas están puestas en las próximas audiencias programadas para el lunes y martes. Se espera que el fiscal examine a más testigos, incluido personal adicional del Inter y figuras arbitrales. El resultado podría remodelar el panorama regulatorio del fútbol italiano, llevando potencialmente a una revisión completa del sistema de designadores y los protocolos del VAR.
Basado en informes de Tuttosport.com - Calcio.