La última jornada de la Serie A ofreció un gran drama cuando Roma y Como arrebataron las plazas restantes de la Champions League, mientras el AC Milan sufrió una humillante derrota en casa que lo dejó fuera de la competición de élite europea. En el otro extremo de la tabla, el Lecce aseguró la permanencia con una victoria angustiosa, pero la derrota del Cremonese lo condenó a regresar a la Serie B después de solo una temporada.
Roma puso fin a una ausencia de siete años de la Champions League con una victoria dominante por 2-0 en casa del Hellas Verona. Donyell Malen rompió el empate desde el punto de penalti tras una mano de Bowie del Verona, convirtiendo el rebote cuando el portero Montipò detuvo su intento inicial. Stephan El Shaarawy selló la victoria en el tiempo de descuento, culminando una jugada creada por Paulo Dybala, que disputaba lo que podría ser su último partido con el club. El entrenador Gian Piero Gasperini había destacado antes del partido la importancia de mantener la concentración: "Tenemos serenidad. Hemos tenido un camino importante. Ganar el derbi fue una gran satisfacción. Ahora necesitamos el último paso para lograr un objetivo que sería positivo para todos". Su equipo cumplió, asegurando el regreso al torneo que disfrutaron por última vez en marzo de 2019, cuando perdieron ante el Porto en octavos de final.
El cuento de hadas del Como bajo Cesc Fàbregas alcanzó una cima histórica al vencer 4-1 al Cremonese para clasificarse a la Champions League por primera vez. Jesús Rodríguez abrió el marcador aprovechando un rebote, y Douvikas añadió el segundo antes del descanso. El partido cambió decisivamente en la segunda mitad cuando el Cremonese se quedó con diez hombres tras la expulsión de Grassi por protestar una decisión de penalti, un incidente que también vio la expulsión de Djuric. Da Cunha convirtió el penalti para poner el 3-1, y un cuarto gol completó la goleada. Fàbregas había arengado a su equipo diciendo: "Lo único que podemos hacer hoy es ir y ganar. Si perdemos o empatamos, la temporada termina. Para ser recordados, para hacer historia realmente, tenemos que ganar y ver qué hacen los demás". Sus jugadores respondieron magníficamente, coronando una temporada en la que las expectativas pasaron de la seguridad en la mitad de la tabla a un puesto entre los cuatro primeros.
La temporada del AC Milan se desmoronó de forma catastrófica en San Siro al caer derrotado 2-1 ante el Cagliari, un equipo de media tabla. Los rossoneri tomaron una ventaja temprana, pero fueron sorprendidos por un cabezazo de Giacomo Borrelli desde un córner, que igualó y expuso la confianza excesiva del Milan. Luego, el primer gol en la Serie A del uruguayo Juan Rodríguez, un poderoso cabezazo, dio la ventaja al Cagliari que el Milan no pudo remontar. Una tarjeta roja tardía a Valentini y ocasiones falladas aumentaron la miseria. Este colapso significó que el Milan, que pasó gran parte de la campaña en segundo lugar, terminara fuera de los cuatro primeros, un golpe devastador para un club con pedigrí de Champions. Antes del partido, el director deportivo del Milan había insistido: "Hemos silenciado las voces externas. Es un partido fundamental que debe llevarnos al objetivo fijado al inicio de la temporada". En cambio, se convirtió en un punto bajo, planteando serias preguntas sobre la dirección bajo la nueva propiedad y el futuro de varios jugadores clave.
La victoria del Lecce por 1-0 sobre el Génova provocó celebraciones salvajes en el Via del Mare, con el entrenador Eusebio Di Francesco respirando aliviado después de una tensa lucha contra el descenso. El gol temprano de Lameck Banda fue suficiente, y la noticia del colapso del Cremonese más tarde en el día confirmó su salvación. Di Francesco, que asumió el cargo a mitad de temporada, logró sacar al equipo de la zona de descenso en el último día, un escenario que parecía improbable solo semanas antes. El éxtasis entre los aficionados, algunos ondeando camisetas del joven astro Nico Paz, subrayó la magnitud del logro.
La derrota del Cremonese agravó una tarde desastrosa; habían esperado lograr una gran escapatoria, pero fueron arrollados por el ímpetu ofensivo del Como. Tras encajar el gol, las tarjetas rojas acabaron con cualquier esperanza de remontada, y se hundieron de nuevo en los tres últimos puestos. La inversión del propietario Giovanni Arvedi había devuelto al club a la máxima categoría solo la temporada pasada, pero este descenso obligará a una reconstrucción.
En otro lugar, el Derby della Mole entre Torino y Juventus se retrasó una hora hasta las 21:45 debido a preocupaciones de orden público, con algunos aficionados de la Juventus quemando bufandas en protesta. Con ambos equipos ya fijados en sus posiciones finales (Juventus en quinto), el partido tenía poco peso competitivo.
Las clasificaciones finales pintan un panorama de poder cambiante: Inter y Nápoles ya habían asegurado los dos primeros puestos, con Roma y Como uniéndose a ellos en la Champions League. Atalanta, Lazio y Fiorentina disputarán las plazas de Europa League y Conference League. El fracaso del Milan es la sorpresa más destacada; su ausencia de la Champions League afectará duramente las finanzas y podría acelerar una renovación de la plantilla.
Para la Roma, el regreso a la máxima mesa europea es una reivindicación del proyecto de Gasperini, que combina estrellas experimentadas como Dybala con talentos emergentes. Para el Como, es una historia de ambición recompensada, que marca al entrenador Fàbregas como uno de los jóvenes técnicos más brillantes del juego. La última jornada resumió todo lo que ofrece la Serie A: tensión, alegría, angustia y la presión implacable de los momentos decisivos de una temporada.
Basado en informes de Tuttosport.