En un importante desarrollo legal, un tribunal brasileño decidió mantener la detención de Adilson Oliveira Coutinho, conocido como Adilsinho, en una instalación federal de máxima seguridad en Brasilia. La sentencia, solicitada por el Grupo de Acción Especial para Combatir el Crimen Organizado (Gaeco) del Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro, confirma el estatus de alto riesgo del presunto líder criminal.
Adilsinho, quien fue arrestado y trasladado a la prisión de alta seguridad en febrero tras una operación en Cabo Frio, es descrito por las autoridades como una figura central en el escalafón superior del mundo del juego ilegal en Río de Janeiro, específicamente el "jogo do bicho". La decisión del tribunal subraya su presunto papel de liderazgo dentro de una organización criminal acusada de cometer delitos violentos para proteger y expandir sus operaciones.
La investigación pinta el cuadro de una empresa criminal multifacética. Más allá de los puntos de juego ilegal tradicionales y las máquinas tragamonedas (caça-níqueis) repartidas en bares y negocios en la Zona Norte de Río y la Baixada Fluminense, se sospecha que el grupo dirige una operación masiva de contrabando de cigarrillos. Las autoridades afirman que este comercio ilícito, que a menudo obtenía productos de Paraguay, generaba un volumen de negocio mensual de al menos 50 millones de reales para la organización.
Las ganancias financieras de estas actividades supuestamente financiaron una vida de lujo en el extranjero, incluida la compra de Ferrari y un jet privado valorado en 4,5 millones de reales en Estados Unidos. De manera más crítica, los investigadores afirman que una parte de los fondos ilícitos se utilizó para corromper a funcionarios públicos y financiar otras empresas criminales, incluidas operaciones en el estado de Paraná.
El alcance de los presuntos delitos se extiende a la violencia extrema. El grupo está bajo investigación por su participación en asesinatos vinculados a disputas territoriales por territorio de juego. Entre los casos que se examinan se encuentra la muerte del abogado Rodrigo Marinho Crespo en febrero de 2024, de la cual se considera a Adilsinho como posible autor intelectual. Los informes policiales describen una organización estructurada con roles definidos y seguridad armada protegiendo activos clave.
Además, la investigación ha descubierto denuncias alarmantes de explotación laboral. Redadas en fábricas clandestinas de cigarrillos, incluida una en Duque de Caxias en 2023, supuestamente encontraron trabajadores, muchos de ellos de nacionalidad paraguaya, viviendo en condiciones análogas a la esclavitud, soportando horas extenuantes y estándares precarios de higiene y seguridad.
En respuesta a la decisión del tribunal, el abogado defensor de Adilsinho, Ricardo Braga, emitió un comunicado alegando que el arresto se realizó con "absoluta tranquilidad", lo que, según argumentó, contradice la narrativa de la peligrosidad de su cliente. La defensa mantiene su confianza en el sistema judicial y afirma la inocencia de Adilsinho con respecto a todos los cargos.
Basado en reportajes de g1.