La turbulenta temporada del Athletic Club sufrió otro golpe el domingo al caer 1-0 ante el Valencia en San Mamés, marcando su 17ª derrota en La Liga. El entrenador Ernesto Valverde no se anduvo con rodeos después, describiendo el gol decisivo como proveniente de una 'situación absurda' en la segunda mitad. La derrota llegó pocos días después de una victoria vital sobre el Alavés, destacando la inconsistencia del equipo.
El Valencia, a pesar de ser segundo mejor durante largos períodos, capitalizó una de sus pocas oportunidades claras. Valverde señaló que su equipo controló el juego pero careció de producto final: 'Dominamos los partidos, pero el rival no necesita mucho para hacer las cosas. Defendieron bien y tuvieron dos ocasiones muy claras, incluyendo un penalti y un gol bien tomado.' El técnico del Athletic lamentó la incapacidad de su equipo para romper una defensa compacta.
Antes del inicio, San Mamés rindió homenaje a Valverde con una ceremonia reconociendo su larga trayectoria en el club. El entrenador admitió sentirse emocionado por el gesto, pero deseó que el resultado hubiera sido diferente. 'Para mí el homenaje fue emotivo, pero en situaciones como esta parece que has ganado algo. La temporada no ha terminado y tenemos objetivos que cumplir', dijo, instando a sus jugadores a reenfocarse.
Uno de los momentos notables del partido fue la sustitución temprana del defensor Aymeric Laporte. Valverde confirmó que el cambio fue táctico y disciplinario: 'Tenía una tarjeta amarilla y alguna discusión con el árbitro. Vi que podríamos desequilibrarnos allí. Hablé con él y decidí hacer el cambio.' La sustitución subrayó el deseo de Valverde de mantener la compostura en el campo.
Valverde describió esta campaña como la más desafiante de su mandato: 'En el Athletic, es la más dura y difícil, sin duda. No ha terminado todavía y tenemos partidos por delante y debemos continuar.' La derrota deja al Athletic en la zona media, pero con la lucha por el descenso extremadamente ajustada, no pueden permitirse relajarse. El entrenador notó el caos desde la mitad hacia abajo: 'Desde la mitad hacia abajo hay locura porque nadie sabe qué pasará.'
Aunque la clasificación a la Champions no es matemáticamente imposible, Valverde reconoció la creciente dificultad: 'Antes del partido pensé que podríamos llegar a la Champions. Es mi obligación mirar los números. Pero también tengo que mirar hacia otro lado y estar preparado para todo.' Destacó que el principal problema del equipo ha sido la incapacidad de convertir empates en victorias: 'Si no ganamos, tampoco empatamos.'
El entrenador descartó cualquier pensamiento de que la temporada termine pronto: 'No me permito a mí ni a nadie decir eso porque es un síntoma de rendirse. Tenemos que luchar hasta el final para ganar partidos.' Pidió mayor intensidad, especialmente dada la alta tensión en los partidos finales.
La falta de precisión del Athletic frente al gol ha sido un tema recurrente. Valverde admitió: 'Siempre intentamos presionar y llegar a la portería. Pero ellos nos han lastimado demasiado por lo poco que llegaron.' El equipo debe encontrar una manera de convertir el dominio en goles si espera salvar un puesto europeo.
Con solo unos pocos partidos restantes, el Athletic enfrenta una situación de todo o nada. La naturaleza 'absurda' de esta derrota, como la llamó Valverde, podría servir como una llamada de atención. Los aficionados esperarán que el homenaje a su entrenador pueda inspirar un cambio, pero la prioridad inmediata es sumar puntos.
La evaluación posterior al partido de Valverde pintó un cuadro de un equipo que lucha con la consistencia pero liderado por un entrenador decidido. Los momentos definitorios de la temporada están por venir, y el Athletic debe mostrar resiliencia.
Basado en reportajes de Marca.