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Victoria de Exeter y Harlequins: Se aprieta la carrera por

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Exeter Chiefs aumenta sus esperanzas de playoffs con victoria 35-12 sobre Bath, ayudado por la tarjeta roja a Quinn Roux. Harlequins aplasta a Newcastle 76-17

El panorama de los playoffs de la Gallagher Premiership dio un giro dramático el domingo, cuando Exeter Chiefs logró una victoria vital sobre el campeón reinante Bath, mientras que Harlequins propinó una paliza histórica a Newcastle en Kingston Park. Para Exeter, el triunfo 35-12 con punto bonus en Sandy Park mantiene vivas sus aspiraciones de estar entre los cuatro primeros; para Bath, una actuación desarticulada desperdició la oportunidad de alcanzar la cima, dejando al entrenador Johann van Graan con mucho que reflexionar. Mientras tanto, Harlequins anotó 12 tries en una goleada de 76-17 que los saca del último lugar, aumentando la miseria de un Newcastle que parece hundido en el fondo.

El triunfo de los Chiefs estuvo marcado por la disciplina—o la falta de ella por parte de sus visitantes. El lock de Bath, Quinn Roux, recibió una tarjeta roja directa en el minuto 12 por un tackle alto sobre Henry Slade, incidente que obligó al centro inglés a retirarse para una evaluación de conmoción cerebral. Reducido a 14 hombres, la expulsión le dio impulso inmediato a Exeter. Ya ganaban 6-0 gracias a dos penales de Slade, los locales aprovecharon despiadadamente la ventaja numérica cuando el internacional australiano Len Ikitau atravesó la defensa antes de que el pilar Josh Iosefa-Scott apoyara. La conversión de Harvey Skinner amplió la ventaja a 13-0 al final del primer cuarto.

Bath, sin embargo, mostró destellos de la garra que les dio el título la temporada pasada. Su pack impulsó un maul de avanzada para que Dan Frost respondiera, reduciendo la diferencia a 13-5 en el descanso. Con Slade superando su evaluación y el viento a favor en la segunda mitad, Exeter sabía que necesitaba más. El momento llegó cuatro minutos después de la reanudación cuando el full-back Tom de Glanville recibió una tarjeta amarilla por un knock-on deliberado. Aprovechando la oportunidad, manos rápidas enviaron al wing Paul Brown-Bampoe al rincón, restableciendo una ventaja contundente y drenando la confianza de los campeones.

La violencia del partido siguió hirviendo. El reemplazo de Exeter, Ridl, recibió una amarilla por un golpe alto a Finn Russell, y Bath capitalizó casi de inmediato: el flanker Sam Underhill surgió de un maul rodante para anotar, avivando esperanzas de remontada. Pero la determinación de los Chiefs se mantuvo firme. Ikitau se lanzó desde corta distancia para su primer try en la Premiership, y Ridl se redimió de su anterior amarilla con una ruptura fulminante para sellar el punto bonus. El penal tardío de Slade simplemente subrayó la brecha del día, mientras un Bath desanimado salió del campo sin haber podido con la intensidad de los locales.

Para Exeter, las implicaciones son significativas. El director de rugby Rob Baxter ha insistido en que Sandy Park debe ser una fortaleza para los aspirantes a playoffs, y esta victoria—contra un equipo que solo había perdido dos veces como visitante en toda la temporada—es una declaración importante. Con Ikitau ganando influencia y el pack proporcionando una plataforma estable, los Chiefs se sitúan firmemente en la mezcla de los cuatro primeros con solo unas pocas jornadas restantes. El incidente de la tarjeta roja probablemente conllevará una suspensión para Roux, poniendo a prueba la profundidad de Bath en un momento crítico.

La derrota de Bath expone vulnerabilidades que habían sido enmascaradas por su buena racha anterior. Los campeones perdieron la oportunidad de superar a Northampton en la cima, y aunque siguen firmemente en puestos de playoffs, la forma de esta derrota—una actuación ofensiva desarticulada y una costosa indisciplina—generará preocupaciones. La roja de Roux y la amarilla de de Glanville destacan una preocupante falta de control bajo presión, y el mediocampo, sin ritmo, rara vez amenazó. Van Graan enfrenta una semana de conversaciones honestas antes de su próximo partido.

En el norte, Harlequins ofreció una actuación tan implacable como inesperada. En un duelo anunciado como la lucha del fondo, aniquilaron a Newcastle con 12 tries, infligiendo a los Falcons la derrota como local más abultada en la Premiership (empatada). Jamie Benson anotó un hat-trick, mientras que Alex Dombrandt, Cadan Murley y Marcus Smith todos apoyaron en un primer tiempo que arrojó una ventaja asombrosa de 45-10. El ímpetu ofensivo de los visitantes, combinado con una defensa permeable de Newcastle, dejó el partido prácticamente decidido al descanso.

Los problemas de Newcastle se profundizan cada semana. Aunque fueron competitivos en partidos recientes, la forma de esta capitulación alarmará al director de rugby Alex Codling. El temprano try de Adam Brocklebank insinuó brevemente resistencia, pero la rapidez y precisión de Quins desmanteló una línea defensiva diezmada. Con el try de Josh Hodge como el único otro punto destacado para los locales, los Falcons ahora enfrentan una batalla desalentadora para evitar el farolillo rojo, con su estructura defensiva hecha trizas.

Para Harlequins, esta paliza podría ser un punto de inflexión. Antes languideciendo en el fondo, el plan ofensivo que los llevó al título de 2021 estuvo en plena exhibición. Smith manejó los hilos con su audacia característica, y el pack—reforzado por los tries de Sam Riley y Will Hobson—dominó todos los aspectos. El entrenador en jefe Tabai Matson espera que esta explosión de 76 puntos inyecte confianza en una campaña que había estado tambaleándose; un puesto entre los ocho primeros, antes visto como remoto, ahora parece alcanzable.

Los dos resultados, en conjunto, reconfiguran la narrativa de la Premiership cuando la temporada entra en su fase decisiva. La victoria de Exeter no solo aprieta la carrera por el último puesto de playoffs, sino que también envía una advertencia a los equipos por encima. Bath, que comenzó el día con la oportunidad de liderar la tabla, debe reagruparse rápidamente o arriesgarse a ser consumido por el grupo perseguidor. Mientras tanto, la histórica paliza de Quins a Newcastle proporciona una sacudida de energía en la mitad inferior, dejando a los Falcons con grandes preguntas que responder. Mientras la competición se acelera hacia su clímax, cada punto—y cada lapsus disciplinario—importa más que nunca. Basado en informes de Sky Sports.