Villarreal ofreció una actuación dominante en la jornada 34 de La Liga, goleando a Levante 5-1 para asegurar su regreso a la Champions League. La contundente victoria subrayó el dominio del equipo y marcó un momento crucial en su temporada.
Tras esta clasificación, el entrenador Marcelino, quien había guiado al equipo a este éxito, se alejó de Villarreal. Su partida fue una sorpresa después de un logro tan significativo, dejando a aficionados y analistas reflexionando sobre su mandato.
En la Champions League, la campaña de Villarreal fue desafiante. Se enfrentaron a Copenhague en la sexta jornada de diciembre pero fueron eliminados temprano, habiendo conseguido solo un punto en ocho partidos. Esta eliminación temprana destacó las dificultades de competir al más alto nivel en Europa.