Una disputa crítica sobre la representación de las jugadoras en el fútbol femenino español ha llegado a un punto muerto. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) se reunió con los sindicatos FUTPRO, Futbolistas ON y Comisiones Obreras en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) el 8 de mayo de 2026, pero el acto de conciliación concluyó sin acuerdo.
El conflicto central surge de la negativa de los tres sindicatos a permitir que las jugadoras de la Liga F, la máxima división femenina de España, voten sobre qué organización debería representarlas en la mesa de negociación de un nuevo Convenio Colectivo. La AFE, que había denunciado previamente el convenio existente, inició un proceso para que las atletas decidieran su representación mediante una votación democrática.
Durante la reunión en el SIMA, FUTPRO, Futbolistas ON y Comisiones Obreras rechazaron celebrar las elecciones antes de que concluya la actual temporada 2025-2026. Por el contrario, la AFE ha propuesto que la votación tenga lugar en la segunda quincena de mayo de 2026, lo que significaría que el proceso tendría que iniciarse de inmediato. El protocolo para dicha votación ha sido revisado por la Audiencia Nacional y está regulado por la Ley del Deporte.
La AFE informa que ha estado en contacto con jugadoras de los 16 clubes de la Liga F en las últimas semanas y ha encontrado un deseo casi unánime entre ellas de celebrar las elecciones antes de finales de mayo de 2026. La asociación argumenta que este retraso está impidiendo la formación inmediata del "banco social" (el órgano oficial de representación de jugadoras) necesario para comenzar a trabajar en mejoras cruciales del Convenio Colectivo.
Una razón práctica importante subraya la urgencia. El Real Decreto 369/2026, que regula la distribución de fondos de La Quiniela, asigna un porcentaje al Convenio Colectivo. Este decreto entra en vigor el 1 de julio de 2026. Sin elecciones y un banco social formado para entonces, el nuevo convenio no podrá activarse para incorporar estos fondos.
La AFE sostiene que la postura de los tres sindicatos está causando retrasos innecesarios y desperdiciando una oportunidad para integrar de inmediato este aspecto financiero fundamental en la negociación. La asociación traza un paralelismo con el fútbol masculino, donde los jugadores de Primera y Segunda División (LALIGA) ejercieron recientemente su derecho a votar por su representación sindical.
La situación plantea una pregunta directa: ¿por qué se niega a las jugadoras de la Liga F una votación cuando han pasado cinco años desde las últimas elecciones de este tipo? El panorama de la liga ha cambiado significativamente durante ese período, con retiradas de jugadoras, nuevas incorporaciones y cambios en los equipos competidores. Basado en información de Fútbol // marca.