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Andree Jeglertz: El arquitecto tranquilo detrás del primer

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Descubre la historia de Andree Jeglertz, el sereno entrenador sueco que guió al Manchester City a su primer título de la Women's Super League en diez años

El triunfo del Manchester City en la Women's Super League marca el fin de una espera de diez años para el club, un éxito construido sobre el liderazgo firme y estratégico del entrenador Andree Jeglertz. El viaje del técnico sueco hasta esta cima es una historia de determinación, una profunda pasión por el fútbol y una filosofía única centrada en el equilibrio emocional y la integridad estructural.

El camino de Jeglertz hacia el banquillo comenzó en las calles de Malmö, Suecia, donde un joven quedó prendado del deporte. Creciendo en un entorno futbolístico, a los cinco años ya estaba en un club, desarrollando una mentalidad que valoraba el entrenamiento estructurado sobre el juego casual. Esta disciplina temprana moldeó su enfoque futuro. Persiguió una carrera profesional como jugador con el Malmö y fue internacional con la Sub-21 de Suecia, pero al darse cuenta de que no alcanzaría la cima como jugador, llegó a una encrucijada decisiva.

Optando por seguir a su madre en la enseñanza, Jeglertz estudió para ser educador, impulsado por la curiosidad por las personas. Esta decisión resultó fundamental. "Entrenar fue algo bastante natural", ha reflexionado, señalando su inclinación natural hacia roles de liderazgo en el campo. Su formación docente le inculcó un enfoque en las relaciones y en crear entornos seguros y estructurados para el crecimiento, principios que luego aplicaría a su carrera como entrenador.

Su primer gran éxito como entrenador llegó con el Umeå IK, club al que llevó al título de la Liga de Campeones Femenina en 2004 con una plantilla que incluía a la legendaria Marta. Este temprano triunfo estableció su reputación en el escenario europeo. Su carrera luego lo llevó a roles en el Djurgårdens, y como seleccionador nacional de Finlandia y Dinamarca, ampliando su experiencia y conocimiento táctico a través de diferentes culturas futbolísticas.

En el Manchester City, la serenidad de Jeglertz se ha convertido en su sello distintivo. Jugadoras como Sam Coffey, fichada en enero, destacan su seguridad y compostura como fuente de confianza para el equipo. "Es muy tranquilo y sereno, pero también exige un nivel muy alto de nosotros", ha declarado Coffey. Este equilibrio es una estrategia deliberada. El propio Jeglertz ha explicado que la tarea clave de un entrenador es gestionar el espectro emocional del equipo: ser la fuerza positiva durante la frustración y la mano firme durante la celebración.

Esta filosofía se mostró plenamente durante el período en que se aseguró el título. Cuando el gol de Rebecca Knaak en el tiempo de descuento aseguró una victoria crucial sobre el Liverpool, la reserva habitual de Jeglertz se rompió momentáneamente, una rara muestra pública de emoción. Sin embargo, cuando el título se confirmó oficialmente días después tras el empate del Arsenal con el Brighton, su celebración fue característicamente discreta. Simplemente le dijo a la capitana Alex Greenwood: "Lo hicimos". Esta consistencia es intencionada; él cree que las jugadoras necesitan saber que él es "casi siempre la misma persona".

Lejos de la pizarra táctica, Jeglertz es descrito como un hombre de familia devoto y un amigo sociable. Su antiguo colega Lars-Gunnar Skoog pinta el retrato de un entrenador intensamente profesional pero profundamente humano. Tras una derrota, aunque compuesto en público, Jeglertz analizaba el partido en privado, buscando qué podría haber hecho diferente. Su vida fuera del fútbol incluye el amor por el curry en el distrito Ancoats de Mánchester y un interés por la cultura del vino, mostrando una personalidad multifacética.

Las implicaciones de este título de la WSL son significativas para el Manchester City. Restablece al club como una fuerza dominante en el fútbol femenino inglés después de una década de ausencia. Para Jeglertz, valida una carrera construida sobre la paciencia, los principios pedagógicos y una fe inquebrantable en la estructura. Su viaje de maestro de escuela en Malmö a entrenador campeón subraya un arquetipo moderno de entrenador donde la inteligencia emocional y la habilidad táctica son igualmente primordiales. Basado en informes de BBC Sport.