El tan esperado viaje de Breel Embolo a Estados Unidos con la selección suiza ha encontrado un obstáculo inesperado, dejando al delantero del Stade Rennais varado en Berna mientras sus compañeros se preparan en San Diego. El retraso no tiene nada que ver con la forma física o el rendimiento, sino que se remonta a un asunto legal de hace seis años que los funcionarios de inmigración estadounidenses están reexaminando.
La saga comenzó el martes, cuando Embolo, de 27 años, no pudo abordar el vuelo del equipo debido a un problema administrativo no resuelto. Inicialmente, la Asociación Suiza de Fútbol (ASF) esperaba que el problema se resolviera durante la noche, permitiéndole viajar el miércoles. Sin embargo, el miércoles por la mañana temprano, se requirió que Embolo se presentara en la embajada de EE.UU. en Berna para presentar una solicitud de visa en persona. La ASF describió la situación como un asunto "prioritario" pero no pudo confirmar cuándo se otorgaría la autorización.
En un comunicado, la federación explicó: "Breel fue a la embajada de EE.UU. en Berna esta mañana para presentar una solicitud de visa. Nos informaron que esta solicitud se está procesando como prioridad. Ahora estamos esperando la autorización para que pueda unirse al equipo en San Diego lo antes posible". El comunicado también reveló el punto específico de controversia: la embajada solicitó documentos judiciales relacionados con un caso penal ya cerrado, que se resolvió recientemente con una sentencia firme en primavera.
Ese caso data de 2018, cuando Embolo fue investigado en Suiza por "amenazas múltiples" contra otra persona. El proceso se prolongó durante años antes de concluir a principios de este año con una condena condicional. El tribunal impuso 45 multas diarias de 3.000 francos suizos, por un total de 135.000 francos suizos, pero sin encarcelamiento. Si bien la condena no descarriló su carrera (se mudó del Borussia Mönchengladbach al Rennes en 2022 y continuó siendo titular habitual con la Nati), ahora se ha convertido en un obstáculo burocrático con importantes consecuencias deportivas.
Según la ley estadounidense, las personas con antecedentes penales, incluso aquellos que resultaron en condenas condicionales o multas, pueden ser rechazadas para viajar sin visa bajo el Programa de Exención de Visa. Para esos viajeros, generalmente se requiere una visa B-1/B-2, y el proceso de solicitud implica una revisión exhaustiva de los antecedentes del solicitante. Embolo, como ciudadano suizo, normalmente sería elegible para ESTA, pero la solicitud de la embajada de documentos judiciales sugiere que su condena pasada activó una alerta en el sistema. Esto no es infrecuente: muchos extranjeros con delitos antiguos se enfrentan a un escrutinio adicional al intentar ingresar a Estados Unidos.
El momento de este retraso no podría ser peor para Suiza. El equipo se encuentra en una fase de preparación crucial, y el campamento de San Diego probablemente sirva como plataforma para ajustar tácticas antes de las próximas eliminatorias europeas o partidos amistosos internacionales. Embolo es una pieza clave en el esquema de Murat Yakin, ofreciendo una combinación de fuerza física, habilidad técnica y versatilidad en la línea de ataque. Su ausencia en las sesiones de entrenamiento significa que Yakin debe recalibrar sus planes ofensivos, potencialmente elevando el rol de miembros del equipo como Noah Okafor, Zeki Amdouni o incluso el veterano Xherdan Shaqiri.
El impacto psicológico de una interrupción así tampoco puede pasarse por alto. Los campamentos de las selecciones nacionales son períodos intensivos donde se forja la cohesión, y perderse los primeros días puede hacer que un jugador tenga que ponerse al día en términos de forma física, comprensión táctica y vínculo con el equipo. Para Embolo, que ha trabajado diligentemente para superar lesiones y mantener su lugar tanto a nivel de club como internacional, este dolor de cabeza administrativo es una prueba de paciencia no deseada. También sirve como un crudo recordatorio de que los problemas fuera del campo, incluso aquellos aparentemente resueltos, pueden perseguir a los jugadores mucho después del hecho.
Casos similares han ocurrido antes en el fútbol, con jugadores como Alexis Sánchez y Carlos Tevez que experimentaron retrasos en las visas debido a indiscreciones pasadas. La situación subraya los rigurosos controles que realizan los funcionarios de inmigración estadounidenses y el potencial de que incluso condenas menores compliquen los viajes internacionales. Para el fútbol suizo, plantea preguntas sobre cómo las federaciones pueden prepararse mejor para tales escenarios, especialmente cuando viajan a naciones con requisitos de entrada estrictos.
La ASF sigue esperanzada de que Embolo reciba su visa de manera inminente. La priorización de la solicitud por parte de la embajada es una señal positiva, y la federación está en contacto cercano con las autoridades relevantes. Si los documentos se procesan sin más problemas, Embolo podría estar en un vuelo a San Diego en un día, permitiéndole unirse al menos a parte del campamento. Sin embargo, no hay garantías, y la decisión final recae en el personal consular estadounidense.
Mientras la selección suiza continúa sus preparativos sin uno de sus atacantes más influyentes, la incertidumbre persiste. La disponibilidad de Embolo para cualquier partido próximo se determinará no por la selección de su entrenador, sino por el sello en su pasaporte. Hasta entonces, el fútbol pasa a un segundo plano frente al papeleo, y el jugador de 27 años debe esperar en Berna, esperando que su pasado no le impida vestir la camiseta de su país en suelo estadounidense.
Basado en reportajes de L'Equipe.