En una amplia entrevista con DAZN, el legendario árbitro italiano Pierluigi Collina habló abiertamente sobre su carrera, el estado actual de la arbitraje y la tecnología que ha transformado el juego. El ex colegiado, considerado uno de los mejores árbitros de la historia del fútbol, compartió anécdotas personales y perspectivas profesionales que ofrecen una rara ventana a las presiones y la evolución del rol.
Collina, quien arbitró la final de la Copa del Mundo de 2002 entre Brasil y Alemania, reflexionó sobre las demandas únicas del trabajo. Explicó que la función principal de un árbitro es tomar decisiones, a menudo de manera impulsiva, sin el lujo de una deliberación prolongada. "El trabajo de un árbitro es tomar decisiones, no debes tener miedo de hacerlo", declaró Collina. "En la vida cotidiana te detienes a reflexionar, pero el árbitro en cierto sentido debe ser impulsivo y decidir de todos modos y siempre de inmediato". Esta mentalidad, sugirió, es fundamental para mantener la autoridad en el campo.
La conversación giró hacia la percepción contemporánea de los colegiados. Collina observó un cambio social donde las figuras de autoridad, incluidos los árbitros, han perdido parte de su aura tradicional. "Hoy eres aceptado en el campo, no tanto por quién eres sino por lo que haces", señaló. "Por esta razón, se vuelve fundamental demostrar lo que sabes hacer". Esto pone un énfasis aún mayor en el rendimiento y la competencia como la fuente principal de la credibilidad de un árbitro.
Abordando el incidente específico que involucró a Alessandro Bastoni del Inter de Milán y a Pierre Kalulu del AC Milán, Collina insinuó una lección más amplia. Sin detallar el evento, su comentario sobre el sistema del Árbitro Asistente de Video (VAR) fue claro. Enfatizó que la tecnología es una herramienta, no un reemplazo del juicio humano. "¿VAR? El árbitro debe seguir tomando la decisión", afirmó Collina. Esto subraya una filosofía crítica: el colegiado en el campo retiene la responsabilidad última, utilizando la revisión de video como un recurso consultativo más que como un veredicto definitivo.
El propio legado de Collina se construye sobre una base de decisiones decisivas y correctas. Desafió el viejo adagio de que el mejor árbitro es el que pasa desapercibido. "Es una falsedad histórica", argumentó. "Si concedes tres penaltis te notan, pero lo que marca la diferencia es que fueron correctos. El mejor árbitro es el que toma las decisiones correctas". Este principio informa directamente su trabajo actual como Jefe de Árbitros de la FIFA, donde supervisa la selección y capacitación de los colegiados para los principales torneos, incluida la próxima Copa del Mundo.
La entrevista también reveló el lado personal del icónico colegiado calvo. Collina sufre de alopecia, una condición que le hizo perder todo el vello corporal a los 25 años. Habló con franqueza sobre la dificultad inicial, recordando cómo la gente lo miraba fijamente y cómo las autoridades arbitrales inicialmente dudaron, esperando que su cabello volviera a crecer. Un momento crucial llegó cuando fue asignado para arbitrar un partido de alto perfil en Latina. "Siempre agradeceré a ese público, mucho más interesado en la arbitraje que en mi cabello", dijo, marcando un punto de inflexión en su aceptación.
Su fama trascendió el deporte, incluso llegando a la cultura popular. Collina mencionó, con cierta diversión, que apareció en un episodio del anime "Captain Tsubasa" (conocido como "Holly y Benji" en Italia) sin su conocimiento o consentimiento. Aunque halagado, también reconoció el inconveniente: una pérdida total de privacidad. Relató una anécdota de la Copa del Mundo de 2002 en Japón, donde fue abordado por fotos por aficionados que sabían poco sobre fútbol, ilustrando su estatus de celebridad global.
A pesar de los desafíos, la pasión de Collina por el juego sigue intacta. Confesó que aún sueña ocasionalmente con estar de vuelta en el campo. "A veces me suele pasar que lo sueño. Lo que hice fue una parte importante de mi vida, hasta el punto de que todavía sueño con arbitrar un partido, pero luego me despierto por la mañana", admitió. Este sentimiento destaca la conexión profunda que muchos ex colegiados mantienen con el deporte mucho después de colgar sus silbatos.
De cara al futuro, Collina está centrado en su papel con la FIFA, preparándose para su tercera Copa del Mundo como jefe de arbitraje. Expresó confianza en los árbitros italianos seleccionados para el torneo, esperando que tengan un buen desempeño. Su viaje desde una autoridad temida en el campo hasta un arquitecto clave de los estándares modernos de arbitraje proporciona una perspectiva única sobre la evolución constante del hermoso juego.
Basado en reportajes de Tuttosport.com - Calcio.