Myles Lewis-Skelly se ha reescrito en la historia del Arsenal. Tras una temporada de frustración, el centrocampista de 19 años ofreció una actuación inspirada en la victoria del Arsenal por 1-0 sobre el West Ham, un triunfo que colocó a los 'Gunners' cinco puntos arriba en la cima de la Premier League con dos partidos por jugar. La victoria se selló con una polémica decisión del VAR: la anulación en el último minuto de Chris Kavanagh de un empate del West Ham, que Ian Wright calificó como "las palabras más dulces desde el 'Tengo un sueño' de Martin Luther King". Lewis-Skelly describió la escena: "Es simplemente una enorme sensación de alivio. Alegría, emoción, realización: todo lo que puedas describir".
El camino hasta este momento no fue sencillo. Lewis-Skelly irrumpió en escena la temporada pasada con 15 titularidades en la Premier League, un gol en su debut con Inglaterra y una actuación memorable en el Bernabéu. Pero esta campaña vio disminuir sus minutos en la liga, perder su puesto en la selección inglesa y una desastrosa derrota por 1-0 ante el Bournemouth en abril que marcó su segunda titularidad en la liga. La adversidad puso a prueba su temple mental. "Es cómo te recuperas de eso, cómo eres en esos momentos cuando enfrentas la adversidad", dijo. "Eso es lo que te define".
Mikel Arteta había sido duro con Lewis-Skelly, pero una decisión de "corazonada" de alinearlo como titular en el mediocampo contra el Fulham hace nueve días cambió todo. Fue la primera vez que Arteta lo colocó en el centro —su posición en la academia juvenil— y Lewis-Skelly respondió con una actuación dinámica en una victoria por 3-0. Desde entonces, ha sido titular contra el Atlético de Madrid en la semifinal de vuelta de la Champions League y contra el West Ham, superando a Martín Zubimendi en el orden jerárquico. "El jefe me dijo: 'Vas a jugar en el mediocampo, así que dale'", dijo Lewis-Skelly. "Tenía que ser audaz y jugar con coraje porque eso es lo que exige esta liga".
El cambio táctico ha sido fluido. La capacidad de Lewis-Skelly para avanzar y recuperar posesión ha añadido una nueva dimensión al mediocampo del Arsenal, permitiendo al capitán Martin Ødegaard operar con más libertad cuando sale desde el banquillo. Contra el West Ham, Ødegaard reemplazó a Lewis-Skelly en el minuto 67, moviendo al adolescente al lateral izquierdo, una posición que dominó la temporada pasada. "Me siento muy natural ahí [en el mediocampo]", señaló Lewis-Skelly. La flexibilidad le da a Arteta opciones tácticas de cara al tramo final, con el Burnley en casa y el Crystal Palace fuera, que separan al Arsenal de su primer título de la Premier League desde 2004.
La lucha por el título no ha terminado. El Manchester City tiene un partido pendiente y se enfrenta al Palace, Bournemouth y Aston Villa. Pero la ventaja de cinco puntos del Arsenal significa que dos victorias garantizarían el título, independientemente de los resultados del City. Lewis-Skelly se mantiene concentrado. "Estamos eufóricos, pero sabemos que el trabajo no está hecho. Nos quedan dos finales más". La mentalidad del equipo refleja la suya propia. Ha bloqueado el ruido externo, apoyándose en la familia y los amigos. "Les dije: 'No quiero escuchar todo el ruido que viene de las redes sociales. Déjenme quedarme en este momento, déjenme seguir enfrentando esta adversidad y déjenme salir del otro lado'".
El drama del VAR en el West Ham resumió la temporada del Arsenal: márgenes estrechos y extremos emocionales. La reacción de Lewis-Skelly a la decisión de Kavanagh: "Ni siquiera sé… fue simplemente Dios de nuestro lado". El momento también destacó la creencia colectiva del club. Arteta elogió la decisión del árbitro como "un error obvio", pero la verdadera historia fue el resurgimiento de Lewis-Skelly. Tras haber tenido dificultades al inicio de la temporada, ahora es una parte integral del motor del equipo, incluso mientras persisten las especulaciones sobre su futuro —la temida charla de "pura ganancia"—. Desestimó el ruido: "Estoy concentrado en los partidos que tenemos por delante. Y en devolver a este club a la gloria".
El viaje de Lewis-Skelly refleja la propia lucha del Arsenal: desde la adversidad hasta el borde de la gloria. Con dos partidos restantes, el adolescente que escribió su propio guion contra el Real Madrid y el Manchester City está listo para escribir el capítulo final. Las esperanzas de título de los 'Gunners' descansan sobre sus hombros, y hasta ahora, ha demostrado que puede soportar el peso.
Basado en reportajes de The Guardian.