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Cómo terminó la sequía de 22 años de títulos del Arsenal

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Josh Kroenke explica cómo los estadios vacíos durante el Covid le dieron a Mikel Arteta el espacio para reconstruir el Arsenal, lo que llevó a su primer título

El triunfo del Arsenal en la Premier League, su primero en 22 años, ha sido aclamado como el despertar de un gigante dormido, pero el copresidente Josh Kroenke ahora revela que las circunstancias únicas de la pandemia de COVID-19 jugaron un papel inesperadamente fundamental en la reconstrucción de Mikel Arteta. Hablando con BBC Sport, Kroenke reflexionó sobre cómo los partidos a puerta cerrada durante la temporada 2020-21 le otorgaron a Arteta un raro “espacio” para experimentar y desarrollar el equipo sin la presión inmediata de una afición frustrada. Este respiro, sugiere, permitió al joven entrenador sortear los primeros escollos y, en última instancia, forjar una máquina ganadora de títulos.

La toma de control del Arsenal por parte de la familia Kroenke en 2018 fue recibida con escepticismo y protestas, ya que los seguidores cuestionaban su compromiso. La salida del legendario entrenador Arsène Wenger después de 22 años y la posterior salida del director ejecutivo Ivan Gazidis crearon un vacío de liderazgo. Kroenke admite que el club estaba “equilibrando estrategias”, dividido entre el éxito inmediato y un reinicio fundacional necesario. La derrota en la final de la Europa League de 2019 ante el Chelsea en Bakú, una paliza 4-0, sirvió como una brutal llamada de atención. “Ver que eso sucediera fue la primera vez que volví y le dije a mi papá que realmente necesitamos aceptar dónde estamos”, recordó Kroenke, reconociendo que dar un paso atrás era esencial para avanzar.

El nombramiento de Arteta en diciembre de 2019 fue una apuesta: un exjugador sin experiencia previa como entrenador principal. Sin embargo, Kroenke insiste en que el carácter del español lo convirtió en la elección obvia. “Cualquiera que tenga la oportunidad de estar cerca de Mikel puede creer en lo que él propone con bastante facilidad”, dijo. Durante la pandemia, con los estadios vacíos, Arteta soportó dos octavos puestos en la liga, resultados que podrían haber provocado una revuelta de la afición en circunstancias normales. Pero el silencio de las gradas, cree Kroenke, fue una bendición oculta. “Había algo en que Mikel tuviera un poco de 'espacio' durante el Covid”, señaló, explicando que la ausencia de descontento vocal permitió al equipo crecer a través de los errores sin reacciones externas.

Ese período de calma también vio sembrarse las semillas del futuro del Arsenal. Un momento clave ocurrió después de la derrota en Bakú, cuando Kroenke le preguntó al entonces director de la academia, Per Mertesacker, cómo encontrar un defensor transformador como Virgil van Dijk. La respuesta instantánea de Mertesacker —“William Saliba”— llevó al fichaje de 27 millones de libras del entonces joven de 18 años del Saint-Étienne en julio de 2019. Saliba maduraría hasta convertirse en el pilar defensivo de la carrera del Arsenal por el título, un testimonio de la planificación a largo plazo del club durante esos años turbulentos.

La visión de Kroenke del Arsenal como un “gigante dormido” no fue una hipérbole. La caída del club desde la clasificación constante para la Champions League hasta una “Era del Banter” de burlas en las redes sociales dolió profundamente. El copresidente, ahora de 46 años, recuerda haber sentido el cambio: “Sabía que éramos un gigante dormido que necesitábamos despertar”. Atribuye a Arteta la modernización de la cultura y el aprovechamiento del potencial latente del club. El título, celebrado por decenas de miles en el Emirates, validó esa fe.

El viaje a la cima incluyó momentos de gran dramatismo. Desde su casa en Estados Unidos, Kroenke experimentó la angustiosa decisión del VAR que anuló un gol tardío del West Ham con solo tres partidos restantes. “Estaba de rodillas en mi sala de estar”, dijo, capturando la tensión contenida compartida por todos los aficionados del Arsenal en todo el mundo. Ese respiro resultó decisivo, y los Gunners aguantaron para asegurarse el campeonato.

El éxito no ha embotado la ambición del Arsenal. Con una final de la Champions League contra el Paris Saint-Germain en el horizonte, Kroenke enfatizó que la estrategia del club permanece sin cambios. “Si obtenemos un gran resultado el sábado, no cambiará quiénes somos”, afirmó, insistiendo en que ganar la Premier League siempre fue el objetivo principal porque abre la puerta a todo lo demás. La ventana de transferencias de verano se centrará en fortalecerse para “permanecer en la cima de la montaña”, reconociendo que los rivales ya están planeando alcanzarlos.

El resurgimiento tiene profundas implicaciones para el panorama de la Premier League. El ascenso del Arsenal bajo Arteta, construido sobre talento juvenil y claridad táctica, ha rediseñado el mapa competitivo. Las reflexiones sinceras de Kroenke revelan que la paciencia y las circunstancias, a veces nacidas de la crisis, pueden ser tan críticas como la inversión. La pandemia, por todas sus dificultades, proporcionó un capullo que protegió a un proyecto incipiente del escrutinio más duro.

De cara al futuro, el desafío es mantener la excelencia. Los comentarios de Kroenke sugieren un club que ya no “equilibra estrategias” sino que está enfocado como un láser en la evolución continua. El gigante dormido ha despertado, y su rugido es ahora un elemento básico de la élite europea. Basado en informes de BBC Sport.