En un partido emocionante en Durham, la capitana suplente de Inglaterra, Charlie Dean, y la debutante de 18 años, Tilly Corteen-Coleman, orquestaron una dramática victoria por un wicket sobre Nueva Zelanda en el primer ODI de la serie de tres partidos. Persiguiendo 211, las locales parecían derrotadas en 160-7, pero una asociación de última hora de 10 carreras entre las últimas dos bateadoras las llevó a la victoria con solo un wicket de margen.
La asociación entre Dean (31* de 42 bolas) y Corteen-Coleman (3* de 7) fue digna de titulares: la debutante más joven en la historia de los ODI femeninos de Inglaterra manteniendo la calma junto a una capitana experimentada. El momento de la victoria llegó cuando Dean empujó un sencillo ante Jess Kerr, sellando el triunfo y desatando celebraciones en el Riverside Ground.
La entrada de Nueva Zelanda había prometido más. Los fluidos 88 de Maddy Green en 98 bolas y los 55 de la capitana Melie Kerr en 68 bolas formaron una asociación de 105 carreras para el tercer wicket que parecía establecer el escenario para un total formidable. Pero después de que Kerr cayera ante un lanzamiento completo fortuito de la debutante leg-spinner Jodi Grewcock (1-26), las White Ferns colapsaron espectacularmente, perdiendo sus últimos cinco wickets por solo siete carreras en poco más de tres overs.
Las debutantes de Inglaterra brillaron con la bola. Corteen-Coleman, que anteriormente había firmado un contrato de £105,000 con Southern Brave en The Hundred, reclamó 2-49 en su debut, incluido su primer wicket internacional: Georgia Plimmer atrapada en mid-off. Dani Gibson (1-28) y Jodi Grewcock también tomaron wickets, y Lauren Bell (2-38) estuvo cerca de conseguir un hat-trick.
La persecución no fue menos tensa. Las abridoras de Inglaterra fallaron temprano, con Grewcock (3) y Heather Knight (19) saliendo en rápida sucesión. Maia Bouchier (59) y Freya Kemp (30) reconstruyeron con una asociación de 68 carreras, pero el desafortunado run out de Kemp—desviado por los dedos de la lanzadora Rosemary Mair—desencadenó un colapso en el orden medio. La eliminación de Bouchier por 59, atrapada ante Melie Kerr, dejó a Inglaterra necesitando 41 carreras más con tres wickets en mano.
Dean y Lauren Bell (14) entonces redujeron el objetivo, añadiendo 25 carreras para el octavo wicket antes de que Bell cayera ante Mair. Kate Filer fue eliminada con 10 carreras aún por anotar, trayendo a Corteen-Coleman al crease. La tensión alcanzó su punto máximo cuando Dean fue dejada caer por Nensi Patel en 27—un error costoso que perseguiría a Nueva Zelanda.
Para Inglaterra, esta victoria es un impulso moral significativo dada la ausencia de la capitana regular Nat Sciver-Brunt (lesión en la pantorrilla). El liderazgo de Dean bajo presión y la compostura de tres debutantes—Corteen-Coleman, Gibson y Grewcock—auguran bien para la profundidad del equipo. Sin embargo, el campo descuidado sigue siendo una preocupación, con varias atrapadas dejadas caer y malos campos.
La serie ahora se traslada al segundo ODI el miércoles, con Nueva Zelanda lamentando una oportunidad perdida. Para Inglaterra, la capacidad de ganar desde una posición perdida contra un ataque de bolos fuerte (Rosemary Mair 3-42, Melie Kerr 2-54) demuestra resistencia de cara a la próxima Copa Mundial T20, para la cual Corteen-Coleman ya ha sido nombrada.
Mientras el vestuario celebra, la astucia táctica de Dean y el debut sereno de Corteen-Coleman serán recordados como los puntos de inflexión. La asociación de 10 carreras de la dupla puede no ser la más grande en la historia, pero en contexto—una debutante y una capitana suplente—llevó el peso de un abridor de serie.
Basado en reportajes de Sky Sports.