VfB Stuttgart dio un paso de gigante hacia la obtención de un puesto en la Champions League con una convincente victoria por 3-1 sobre el Bayer Leverkusen el sábado. El triunfo en el MHPArena no solo extendió la impresionante racha del Stuttgart, sino que también puso su destino firmemente en sus propias manos de cara a la última jornada de la temporada de la Bundesliga.
Gran parte de la charla previa al partido giró en torno a Ermedin Demirovic, el delantero conocido cariñosamente como 'Súper-Comodín' por su impacto desde el banquillo. Sin embargo, ante el Leverkusen, el entrenador Sebastian Hoeneß le dio a Demirovic un rol titular, una decisión que dio frutos de inmediato. La energía y el movimiento de Demirovic causaron problemas a la defensa del Leverkusen desde el primer silbato.
El delantero bosnio jugó un papel clave en el primer gol del Stuttgart, combinándose con los centrocampistas antes de que los locales tomaran la delantera. Si bien Demirovic no encontró el fondo de la red él mismo, su exhibición integral recibió elogios tanto de los seguidores como de los analistas. La victoria se basó en un esfuerzo colectivo, con goles de tres jugadores diferentes que aseguraron que el Stuttgart controlara el partido.
Para el Stuttgart, este resultado significa que ahora se sientan en el tercer lugar, tres puntos por delante del quinto clasificado RB Leipzig, con una diferencia de goles superior. Un empate o una victoria en la última jornada aseguraría la clasificación automática a la Champions League, un logro notable para un club que luchaba contra el descenso hace solo dos años. La profundidad de la plantilla y la flexibilidad táctica han sido señas de identidad de su campaña.
La capacidad de Demirovic para influir en los juegos ya sea titular o saliendo desde el banquillo ha sido un activo valioso. Su versatilidad permite a Hoeneß cambiar formaciones y explotar debilidades en los oponentes. Contra el Leverkusen, su presión desde el frente marcó la pauta, forzando errores que llevaron a oportunidades de gol. El joven de 25 años ha contribuido ahora con participaciones de gol de dos dígitos esta temporada, consolidando su reputación como uno de los delanteros más efectivos de la liga.
De cara al futuro, el Stuttgart enfrenta un partido de la última jornada contra un rival de la mitad de la tabla, con todo el club enfocado en terminar el trabajo. El ambiente en el estadio después de la victoria ante el Leverkusen fue eléctrico, con los aficionados ya soñando con noches europeas bajo los reflectores. Sin embargo, el equipo se mantiene con los pies en la tierra, sabiendo que la parte más difícil aún está por llegar.
Basado en reportajes de kicker Bundesliga News.