El ascenso de Antoine Semenyo desde el fútbol no profesional hasta ser el héroe de la final de la FA Cup es el tipo de historia que define la magia del deporte. El delantero del Manchester City, que una vez se alejó del fútbol tras una dura negativa del Crystal Palace, anotó un impresionante gol de volea de tacón para derrotar al Chelsea 1-0 en la final en Wembley el sábado. Fue su vigésimo gol de la temporada, repartido a partes iguales entre el Bournemouth y el City, y subrayó por qué ahora es uno de los principales candidatos a los honores de jugador del año. Solo Erling Haaland e Igor Thiago han marcado más goles en la Premier League esta temporada, pero el impacto de Semenyo trasciende las estadísticas; su trayectoria profesional es un modelo de resiliencia y ascenso rápido.
Nacido en Londres, Semenyo se enfrentó a constantes rechazos de clubes de toda la capital. El revés en el Palace cuando tenía 15 años lo llevó a dejar el fútbol durante un año, antes de que una reconstrucción en la Wiltshire Sports Academy y el South Gloucestershire and Stroud College reavivara su pasión. El Bristol City le ofreció un contrato profesional a los 17 años, y rápidamente recuperó el tiempo perdido con cesiones en el Bath City en la National League South, el Newport County en la League Two y el Sunderland en la League One. Cada paso perfeccionó su físico y su instinto, sentando las bases para un traslado al Bournemouth en el Championship y, más tarde, a la Premier League.
Su traspaso en enero al Manchester City por 65 millones de libras pareció la culminación de ese viaje, pero fue solo el comienzo de unos pocos meses vertiginosos. Semenyo ayudó al City a levantar la Carabao Cup contra el Arsenal en marzo, su primer título como sénior, y luego dio el golpe definitivo contra el Chelsea. "Ha sido surrealista", admitió. "Todo ha pasado muy rápido". El gol en sí fue una obra maestra de improvisación: una volea giratoria y de tacón desde corta distancia que dejó al portero clavado en su sitio. También lo convirtió en el primer exjugador del Bath City en marcar en una final de la FA Cup desde Stan Mortensen en 1953, una nota poética a una historia ya de por sí rica.
La victoria mantiene al City firmemente en la lucha por un triplete histórico. Están a dos puntos del Arsenal en la Premier League con dos partidos restantes, y la atención de Semenyo ahora se centra en un partido muy cargado contra su antiguo club, el Bournemouth, el martes por la noche. Las Cerezas están invictas en 15 partidos de liga desde su salida, una racha que las ha llevado a la conversación sobre la clasificación a la Champions League. "Yo era el problema", bromeó Semenyo, refiriéndose al impulso del equipo sin él. Todavía habla a diario con sus antiguos compañeros, que han estado bromeando antes de su regreso. "Me han estado dando mucha caña", dijo con una sonrisa. "Que me van a patear y todo eso. Pero será bueno verlos a todos. No será raro volver".
Para el City, lo que está en juego no podría ser mayor. El Arsenal se enfrenta al Burnley en casa el lunes por la noche antes de un viaje final al Crystal Palace, y cualquier tropiezo de los líderes podría abrir la puerta al equipo de Guardiola. Semenyo insiste en que la plantilla ignora el ruido externo. "Nos centraremos en nosotros mismos", dijo. "No estamos pendientes del Arsenal y de lo que hacen. Solo tenemos que ganar nuestros partidos y presionar de la mejor manera posible". Esa fortaleza mental se ha forjado bajo la dirección de Pep Guardiola, cuyas exigencias son implacables. Semenyo describió la charla de Guardiola en el descanso contra el Chelsea como "el Pep normal... mucha emoción", y añadió que el entrenador simplemente esperaba más de sus jugadores porque conoce sus capacidades.
El futuro de Guardiola sigue siendo un tema de intensa especulación, con rumores de una salida en verano. En sus 10 años en el Etihad, ha cosechado 17 trofeos importantes más tres Community Shields, un promedio de casi dos por temporada. Phil Foden, suplente no utilizado en Wembley, dijo que esperaba que Guardiola se quedara: "Estoy muy contento de que todavía esté aquí ahora y veremos qué pasa al final de la temporada. Espero que pueda estar aquí la próxima temporada". La influencia del catalán en Semenyo ya es evidente; la toma de decisiones y el trabajo defensivo del extremo han mejorado notablemente desde enero.
El sueño del triplete añade una capa extra de drama a una temporada ya inolvidable para Semenyo. Tras el viaje al Bournemouth, el City recibe al Aston Villa el último día, y si ganan ambos partidos, llevarán al Arsenal al límite. Los 16 goles de Semenyo en la Premier League, más que todos menos dos jugadores, demuestran que se ha convertido en algo más que una historia conmovedora. Ahora es una pieza fundamental de la plantilla más formidable del fútbol inglés, y su mentalidad se ha endurecido en consecuencia. "Estamos rodeados de gente que sabe lo que se necesita para ganar", dijo.
Fuera del campo, la carrera internacional de Semenyo con Ghana sigue creciendo. Participó en la Copa del Mundo de 2022 en Catar, y sus actuaciones con el club y la selección han elevado su perfil en el escenario global. El rechazo que casi acabó con su carrera ahora alimenta un impulso implacable por triunfar. "Ha sido surrealista", repitió, todavía como asombrado por su propia trayectoria. Pero con la semana más ajetreada de su carrera por delante, no hay tiempo para detenerse en las emociones.
El implacable calendario del City significa que las celebraciones de Wembley fueron moderadas. El enfoque ya se ha trasladado al Vitality Stadium, donde Semenyo será a la vez un héroe que regresa y un adversario en la lucha por el título. El entrenador saliente del Bournemouth, Andoni Iraola, querrá despedirse con un golpe de efecto, y el ambiente promete ser eléctrico. Para Semenyo, es otro capítulo en un viaje que lo ha llevado desde Wiltshire hasta la cima del fútbol inglés, y posiblemente, a un lugar entre los grandes héroes de la final de la FA Cup.
Basado en reportajes de The Guardian.