El avance del Paris Saint-Germain hacia una segunda final consecutiva de la Champions League ha desatado una ola de admiración en la prensa deportiva francesa. Tras una actuación dominante en la eliminatoria de ida y vuelta que eliminó a los gigantes alemanes del Bayern Múnich, la narrativa en torno al club parisino ha cambiado drásticamente. Las publicaciones que alguna vez documentaron las frustraciones europeas del PSG ahora celebran a un equipo que describen como haber encontrado su verdadero hogar en el escenario más grande del continente.
El sentimiento está magistralmente capturado por Le Parisien, que declaró: "Ellos son los jefes." El análisis del periódico va más allá, afirmando que la Champions League se ha convertido en el hábitat natural del PSG. Esta perspectiva marca una evolución significativa, señalando un período de excelencia sostenida donde el club ha superado sistemáticamente a la oposición de alto nivel de Inglaterra, España, Alemania e Italia. El informe atribuye esta transformación a la llegada del entrenador Luis Enrique, cuya filosofía ha reemplazado los años anteriores de dirección inconsistente.
Esta opinión es repetida por el ex internacional francés Emmanuel Petit. Hablando en After Foot de RMC Sport, Petit destacó una cualidad que cree fundamental para construir un legado: la unidad del equipo. Describió la camaradería dentro del actual plantel del PSG como "muy rara", señalando que los jugadores se preocupan genuinamente unos por otros. Para Petit, este vínculo es el marcador definitivo de los equipos que aspiran a definir una era, sugiriendo que el PSG está ahora construido para un éxito sostenido en lugar de momentos fugaces.
La cobertura de RMC Sport se centró en la naturaleza histórica del logro, calificando al equipo como un "equipo loco" que "escribió historia" contra el Bayern. Un foco particular recayó en el defensor Willian Pacho, quien fue nombrado Jugador del Partido por la UEFA. La cadena estableció una línea directa entre su actuación y su carácter, haciendo referencia a la lesión en la cabeza que sufrió en un duelo físico con Harry Kane. Su disposición a jugar con dolor, argumentaron, personificó la determinación tenaz del equipo y le hizo la vida imposible a los atacantes del Bayern durante todo el partido.
Sin embargo, los elogios no fueron del todo unánimes. El ex centrocampista del Arsenal y Manchester City, Samir Nasri, ahora comentarista de Canal+, ofreció una crítica más mesurada. Si bien reconoció las formidables cualidades del PSG, expresó una ligera decepción con el espectáculo general de la vuelta. Nasri admitió que esperaba más después del emocionante partido de ida, afirmando que no presenció un "gran partido" en el encuentro de vuelta.
El análisis de Nasri, sin embargo, contenía su propia forma de cumplido. Describió al PSG como "aterrador" precisamente por su nueva capacidad de sufrir, defender con resolución y conseguir resultados. Esta fortaleza pragmática, combinada con destellos técnicos de ambos lados, hizo histórica la eliminatoria. Sus comentarios subrayan un aspecto clave del PSG de Luis Enrique: ya no son solo un equipo de estrellas, sino una unidad resiliente capaz de ganar de múltiples maneras.
La eliminación del Bayern Múnich es más que un simple resultado; representa un posible cambio de paradigma en la jerarquía del fútbol europeo. Durante años, el proyecto del PSG fue cuestionado a pesar del dominio doméstico. Alcanzar finales consecutivas silencia a muchos críticos y demuestra un proyecto deportivo claro que da frutos. Valida el giro estratégico del club hacia la construcción de una identidad de equipo cohesionada bajo Enrique, en lugar de depender únicamente del brillo individual.
Para la liga francesa en general, el continuo ascenso europeo del PSG eleva el perfil de la Ligue 1. Si bien la carrera por el título doméstico puede carecer de emoción, tener un club que compite constantemente por el máximo galardón mejora la reputación de la liga y atrae la atención mundial. Establece un punto de referencia para otros clubes franceses que aspiran a competir al más alto nivel.
Mientras los parisinos se preparan para otro intento por el esquivo trofeo, la narrativa ha cambiado firmemente. La pregunta ya no es si el PSG puede competir en la Champions League, sino si ahora puede ser considerado residente permanente de la misma. El veredicto de la prensa francesa sugiere que creen que el club finalmente ha hecho suya la competición.
Basado en información de Voetbal International.