La permanencia del Tottenham Hotspur en la Premier League pende de un hilo después de que el penalti de Dominic Calvert-Lewin en la segunda parte le diera al Leeds United un empate 1-1 en el Tottenham Hotspur Stadium el lunes por la noche. El resultado deja al Spurs solo un punto por encima del West Ham United, que es 18.º, con dos partidos restantes, preparando un tenso duelo en la última jornada contra el Everton.
La historia parecía destinada a celebrar a Mathys Tel. El extremo francés de 21 años, otrora prodigio del Bayern de Múnich, produjo un momento de brillantez en el minuto 51 para romper el empate, lanzando un disparo de primeras a la escuadra después de que el Leeds no lograra despejar un córner. Era la calidad que el equipo de Roberto De Zerbi había estado anhelando en casa, donde no ganaba en la liga desde diciembre. Por un breve momento, la ansiedad en las gradas se disipó y el Tottenham parecía encaminado a sacar cuatro puntos de ventaja sobre la zona de descenso.
Pero la noche de Tel pasó de héroe a villano de manera espectacular. Con 20 minutos restantes, el extremo intentó una innecesaria chilena para despejar, golpeando en su lugar al centrocampista del Leeds Ethan Ampadu en la cabeza con un peligroso follow-through. El árbitro Jarred Gillet inicialmente no vio la acción, pero fue enviado al monitor de campo, donde correctamente concedió un penalti. Calvert-Lewin, el máximo goleador del Leeds y exdelantero del Everton, se adelantó y lanzó el penalti batiendo a Antonin Kinsky, silenciando a la afición local.
El empate deja el destino del Tottenham en sus manos pero vulnerable. El West Ham, que se enfrenta al Arsenal el domingo, podría reducir la distancia a un punto con una victoria. El Spurs recibe al Everton en la última jornada, y dada su terrible forma en casa —ahora 15 partidos de liga sin ganar en el Tottenham Hotspur Stadium— nada se puede dar por sentado. «Ahora es un duelo directo», escribió Jacob Steinberg en The Guardian, capturando la tensión en torno al N17.
El partido también vio el regreso de James Maddison tras una lesión de rodilla de larga duración, su primera aparición de la temporada recibiendo una gran ovación. Maddison sustituyó a Rodrigo Bentancur al final pero no pudo inclinar el resultado. Su creatividad ha sido muy echada de menos en un centro del campo formado por Conor Gallagher y João Palhinha, ambos con dificultades para romper a un Leeds resoluto ya salvado del descenso.
El Leeds, jugando con libertad, casi logra un gol de la victoria en los 13 minutos de descuento. Sean Longstaff estrelló el balón en el larguero y luego desvió un tiro fuera, dejando a ambos equipos conformarse con un punto. Para el Leeds, el resultado fue un final respetable para una temporada de consolidación; para el Tottenham, fue otra oportunidad perdida en casa.
De Zerbi admitió tras el partido que la falta de identidad de su equipo en casa es preocupante. «Necesitamos aprender a jugar bajo presión aquí», dijo. «Los aficionados están ansiosos y eso se traslada al campo». Las estadísticas lo respaldan: el Tottenham ha dejado escapar 22 puntos desde posiciones de victoria en casa esta temporada, el peor registro de la liga.
Las implicaciones van más allá del Spurs. Una victoria habría asegurado su permanencia, pero ahora la lucha se decide al final. El West Ham, animado por el empate del Tottenham, afrontará el partido contra el Arsenal con renovada confianza. El último día podría ver a cualquiera de los dos clubes descendido, con el añadido del Everton —tampoco completamente salvado— visitando el norte de Londres.
El arco redentor de Tel terminó en amarga decepción, pero el joven de 21 años aprenderá de la experiencia. Como señaló un veterano observador: «Es un jugador que puede ganar un partido con un toque y perderlo con otro». Por ahora, la temporada del Tottenham depende de si finalmente pueden ganar en casa cuando más importa. Basado en reportajes de The Guardian.