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Eliminatorias dramáticas por penaltis: Rusia y Croacia

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Revive los intensos partidos de octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2018, donde Rusia y Croacia triunfaron sobre España y Dinamarca en tandas de

La fase de octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2018 ofreció un drama inolvidable cuando dos partidos llegaron a tandas de penaltis, mostrando las altas apuestas del fútbol eliminatorio. Los anfitriones Rusia sorprendieron a España, mientras que Croacia superó a Dinamarca, ambos avanzando a los cuartos de final en una noche llena de tensión, oportunidades perdidas y logros históricos. Estos resultados no solo reconfiguraron el cuadro del torneo, sino que también resaltaron la resistencia psicológica requerida en encuentros tan decisivos.

En el choque entre España y Rusia en el Estadio Luzhniki, España dominó la posesión desde el inicio, reflejando su estilo de juego tradicional. Sin embargo, la defensa disciplinada de Rusia y sus contraataques mantuvieron el partido ajustado. España tomó una ventaja temprana en el minuto 11 cuando Sergei Ignashevich anotó accidentalmente un autogol, dando un impulso a los favoritos. Pero Rusia respondió rápidamente; en el minuto 40, Gerard Piqué fue sancionado por mano en el área penal, y Artem Dzyuba convirtió el penalti para igualar antes del descanso, llevando a la multitud local al frenesí.

En la segunda mitad, España intensificó sus esfuerzos, con jugadores como Isco, Diego Costa y Andrés Iniesta creando oportunidades, pero el portero ruso Igor Akinfeev y su defensa se mantuvieron firmes. A pesar de la presión implacable de España, el partido permaneció empatado 1-1 durante el tiempo reglamentario y la prórroga, forzando una tanda de penaltis. Este escenario subrayó la lucha de España para superar a un equipo ruso resistente, a pesar de su superioridad técnica.

En la tanda de penaltis, los españoles Koke e Iago Aspas fallaron sus lanzamientos, mientras que Rusia aprovechó todos sus cuatro intentos. Denis Cheryshev anotó el penalti decisivo, asegurando una victoria por 4-3 en la tanda para Rusia. Esta victoria marcó un momento histórico para el país anfitrión, ya que avanzaron a los cuartos de final de la Copa Mundial por primera vez desde la era soviética, desatando celebraciones en todo el país y desafiando las expectativas previas al torneo.

Tras el partido, el centrocampista español Andrés Iniesta anunció su retiro del fútbol internacional, poniendo fin a una carrera legendaria que incluyó la victoria en la Copa Mundial de 2010 y dos Eurocopas. Su partida señaló el fin de una era para la generación dorada de España, que había dominado el fútbol mundial durante años. La decisión de Iniesta añadió una nota conmovedora a una noche ya emotiva, mientras los aficionados se despedían de uno de los grandes del juego.

Simultáneamente, Croacia se enfrentó a Dinamarca en el Estadio de Nizhni Nóvgorod en otro emocionante encuentro. Dinamarca sorprendió a Croacia al tomar la ventaja en el primer minuto gracias a un disparo cercano de Mathias Jørgensen, marcando un ritmo frenético. Sin embargo, Croacia respondió casi de inmediato; Mario Mandžukić igualó en el minuto 4, demostrando la resiliencia que caracterizaría su trayectoria en el torneo.

El partido se mantuvo ferozmente disputado, con ambos equipos creando numerosas oportunidades pero sin capitalizar. En la prórroga, Croacia tuvo una oportunidad de oro cuando Ante Rebić fue derribado en el área penal, pero el penalti de Luka Modrić fue detenido por el portero danés Kasper Schmeichel en el minuto 116. Este fallo prolongó la suspenso, ya que el juego se dirigió a una tanda de penaltis con el marcador aún empatado 1-1.

La tanda de penaltis fue un drama, con fallos de ambos lados. El danés Christian Eriksen y el croata Milan Badelj vieron sus lanzamientos detenidos, mientras que Simon Kjær y Michael Krohn-Dehli anotaron para Dinamarca. Por Croacia, Andrej Kramarić y Luka Modrić convirtieron, pero el intento de Josip Pivarić fue detenido. Finalmente, Ivan Rakitić anotó el penalti ganador para Croacia, asegurando una victoria por 3-2 en la tanda después de un tenso empate 1-1, impulsándolos a los cuartos de final.

Para Rusia, esta victoria fue un momento de cuento de hadas, ya que el país anfitrión superó las expectativas y avanzó más en el torneo. Alimentó el orgullo nacional y mostró la disciplina táctica del equipo bajo el entrenador Stanislav Cherchesov. La victoria de Croacia, por otro lado, destacó su fortaleza mental y capacidad para rendir bajo presión, basándose en una sólida fase de grupos donde lideraron su grupo con actuaciones impresionantes.

Estos resultados tuvieron implicaciones significativas para el torneo. El avance de Rusia significó que se enfrentarían a oponentes más duros en los cuartos de final, poniendo a prueba su nueva confianza. La progresión de Croacia consolidó su estatus como equipo revelación, con una plantilla que incluía estrellas como Modrić y Rakitić lista para hacer un gran avance. Los partidos también enfatizaron la imprevisibilidad de las fases eliminatorias de la Copa Mundial, donde los favoritos pueden fallar y los desfavorecidos pueden levantarse.

Como reflexionaron los analistas, la temprana eliminación de España señaló los desafíos de la transición de una era dominante, mientras que el éxito de Rusia inspiró a una nación. La compostura de Croacia en las tandas de penaltis subrayó su madurez táctica, preparando el escenario para futuros enfrentamientos. La noche encapsuló la esencia del fútbol de la Copa Mundial: desamor, heroísmo e historia en formación, dejando a los aficionados ansiosos por los cuartos de final.

Basado en informes del feed RSS de Wikinews en inglés.