En un emocionante encuentro en Welford Road, Exeter Chiefs rompió la racha invicta de Leicester Tigers en casa con una sorprendente victoria por 35-26, preparando un enfrentamiento decisivo de última ronda contra Saracens por el último puesto de playoffs de Gallagher Premiership. El resultado del domingo deja a Exeter tres puntos por delante del quinto clasificado, Saracens, de cara al duelo del próximo sábado en Sandy Park, donde el ganador avanzará a las semifinales.
La derrota fue la primera de Leicester en casa esta temporada y les impidió escalar al segundo puesto de la tabla, lo que significa que ahora deben ganar en Bath en la última jornada para asegurar una semifinal en casa. A pesar de la pérdida, los Tigers ya tienen asegurado un puesto en los playoffs, pero el ambiente era sombrío al desperdiciar una oportunidad de oro para presionar a los dos primeros.
Leicester comenzó con fuerza, con Orlando Bailey acertando un penalti temprano en el minuto cuatro. Pero los Chiefs respondieron inmediatamente desde la reanudación cuando Immanuel Feyi-Waboso recogió un despeje y se abrió paso entre la línea defensiva antes de dar un pase perfecto para que Olly Woodburn corriera bajo los palos. La conversión de Henry Slade y un penalti posterior dieron a Exeter una ventaja de 10-3.
Los Tigers respondieron con un ensayo bien construido, cuando el pase cruzado de Bailey fue recogido por George Pearson para anotar. Bailey entonces pensó que había creado otro ensayo cuando su ruptura envió a Adam Radwan sobre la línea, pero el TMO determinó que el ala fue detenido por los esfuerzos combinados de Slade y Harvey Skinner. Leicester recuperó la ventaja con el segundo penalti de Bailey, solo para que Slade igualara con su propia patada. Un penalti más de Bailey en el tiempo de descuento de la primera parte dio a los locales una ajustada ventaja de 14-13 al descanso.
Exeter salió del intervalo con renovado vigor y golpeó dos veces en rápida sucesión. Primero, un pase de Dafydd Jenkins liberó a Tom Hooper en territorio de Leicester, y el balón fue reciclado para que Len Ikitau cruzara en la esquina. Luego, minutos después, Woodburn consiguió su segundo ensayo tras recibir un pase interior de Ikitau, ampliando la ventaja a 27-14. Sin embargo, Woodburn fue pronto mostrado una tarjeta amarilla por un knock-on deliberado, y Leicester capitalizó cuando Olly Cracknell se lanzó desde corta distancia, reduciendo el déficit a cuatro puntos de cara al último cuarto.
Woodburn regresó sin más daño en el marcador, pero el pack de los Tigers continuó presionando. Charlie Clare se zambulló desde un metro para igualar el marcador, pero Slade falló la conversión, manteniendo el empate. El ambiente tenso en Welford Road era palpable cuando el partido entraba en sus etapas finales.
El momento decisivo llegó de un error de manejo de Leicester cerca de su propia línea. Exeter aprovechó al máximo, moviendo el balón hacia Andrea Zambonin, quien se deshizo de una débil entrada de Radwan para anotar el ensayo de punto bonus. La conversión de Slade dio a Exeter una ventaja de siete puntos, y luego acertó un penalti de larga distancia en el minuto final para sellar la victoria y negar a Leicester incluso un punto bonus por derrota.
El entrenador de forwards de Exeter, Ross McMillan, elogió la resiliencia de su equipo después del partido. "Estábamos frustrados por nuestra actuación en Harlequins la semana pasada, pero a lo largo de la temporada, cada vez que hemos tenido un contratiempo, hemos respondido", dijo. "El grupo unido tiene un gran carácter y siempre ha respondido cuando han sido golpeados". McMillan destacó la batalla física, añadiendo: "El pack de Leicester está acostumbrado a dominar a los equipos aquí, así que estoy increíblemente orgulloso de cómo les hicimos frente".
El resultado deja todo por decidir en la última jornada. Exeter recibe a Saracens sabiendo que una victoria asegurará su lugar en los playoffs, mientras que cualquier tropiezo podría permitir a Saracens adelantarlos. Leicester, por su parte, viaja a Bath con el segundo puesto y una semifinal en casa en juego. Los Tigers, liderados ese día por Hanro Liebenberg en su aparición número 150 con el club, necesitarán reagruparse rápidamente tras este revés.
El éxito de punto bonus de Exeter se basó en una exhibición de ataque clínico, con la velocidad y definición de Woodburn resultando demasiado para Leicester. Los 16 puntos de Slade desde el tee también fueron decisivos, ya que convirtió con calma los cuatro ensayos y añadió tres penaltis. Para los neutrales, el dramático cambio de impulso —desde la tarjeta amarilla de Woodburn hasta la remontada tardía— proporcionó un final caótico y apropiado para el penúltimo fin de semana de la temporada regular.
Mientras la Premiership se dirige a su última ronda, la ecuación es simple: Exeter vs Saracens es un duelo directo por el cuarto puesto de playoffs, mientras que Bath vs Leicester determinará quién será anfitrión de una semifinal. Los Chiefs, descartados por muchos después de su dura derrota en Harlequins, se han dado una oportunidad de lucha, y sus aficionados soñarán con otro clásico en Sandy Park el sábado.
Basado en reportes de Sky Sports.