El ex portero del Flamengo Bruno Fernandes, quien cumple una condena de 22 años por el asesinato de la modelo Eliza Samudio, fue arrestado en Río de Janeiro la noche del jueves. El arresto se produjo tras un período de dos meses en el que fue considerado prófugo de la justicia.
La secuencia de eventos comenzó en febrero, cuando Bruno viajó al estado de Acre sin autorización judicial para jugar en el club local Vasco-AC. Su debut con el equipo se produjo el 19 de febrero en la Arena da Floresta en Río Branco. Este viaje violó directamente los términos de su libertad condicional, que le prohibía estrictamente salir del estado de Río de Janeiro.
Como resultado de esta violación, el Tribunal de Ejecuciones Penales (Vara de Execuções Penais) emitió una orden de arresto el 5 de marzo. El tribunal determinó que Bruno no había cumplido con las reglas de su liberación condicional. Además, un fiscal del Ministerio Público solicitó el 27 de marzo que Bruno fuera trasladado a un régimen de prisión cerrada, citando múltiples infracciones.
Estas infracciones incluían no actualizar su dirección durante tres años, no respetar los horarios de toque de queda y frecuentar lugares prohibidos, como asistir a un partido del Flamengo en el Maracaná en febrero. Su viaje no autorizado a Acre y una visita posterior a un estadio en Minas Gerais también se enumeraron como violaciones.
El regreso de Bruno a Acre fue su segunda etapa jugando al fútbol en el estado. Anteriormente defendió al Rio Branco-AC en 2020, participando en 18 partidos. Ese período también estuvo marcado por la controversia, incluyendo la retirada de un patrocinador y la renuncia de un entrenador tras el anuncio de su fichaje.
Durante su etapa en 2020, Bruno estaba obligado a usar un monitor de tobillo electrónico, aunque luego obtuvo una orden judicial para retirarlo durante los entrenamientos y partidos. Su reciente paso por el Vasco-AC fue breve; abandonó el estado poco después de la derrota del equipo ante el Velo Clube-SP en la Copa de Brasil.
El arresto subraya las consecuencias legales continuas para el ex atleta, quien continúa cumpliendo su condena mientras navega por las restricciones de la libertad condicional. Basado en reportes de g1.