Xxgwise
PremiumEntrar
Noticias

Guardiola: VAR 'Lanzamiento de Moneda' – Lamentos en la

Premier LeagueWest Ham vs ArsenalManchester CityWest HamArsenalCrystal PalaceManchester UnitedChelseaBurnleyInglaterraSalisbury

Pep Guardiola calificó al VAR como un 'lanzamiento de moneda' y citó fallos costosos en las derrotas del City en la final de la FA Cup ante Crystal Palace y

Pep Guardiola ha reavivado el debate sobre el VAR al comparar la tecnología con un 'lanzamiento de moneda' y expresar una total falta de confianza en el sistema desde su introducción en el fútbol inglés en 2019. El estallido del entrenador del Manchester City se produce en medio de un amplio escrutinio después de una controvertida decisión en el tiempo de descuento en el choque entre West Ham y Arsenal que provocó indignación en toda la clasificación de la Premier League.

La frustración de Guardiola tiene raíces en la angustia personal, ya que su equipo ha perdido las dos últimas finales de la FA Cup en las que cree que errores críticos arbitrales, agravados por la falta de intervención del VAR, les costaron títulos. 'Perdimos las dos finales de la FA Cup porque los árbitros no hicieron su trabajo, ni siquiera el VAR', declaró, refiriéndose a la derrota de 2023 ante el Manchester United y la de 2024 ante el Crystal Palace.

En la final de 2023 en Wembley, al City le negaron lo que muchos analistas consideraron claros penaltis en dos ocasiones: primero cuando Jack Grealish pareció ser derribado por Aaron Wan-Bissaka, y luego cuando una reclamación de mano contra Fred quedó sin castigo. El árbitro de campo dejó seguir en ambas ocasiones, y el oficial del VAR Michael Salisbury no vio un 'error claro y evidente', dejando a Guardiola y a los aficionados del City furiosos porque el escenario más importante del partido se había decidido sin justicia.

La final del año siguiente contra el Palace produjo un momento aún más grave, según Guardiola. Con el partido encaminándose a una tanda de penaltis tras un empate 1-1, el portero del Palace, Dean Henderson, tocó el balón dos yardas fuera de su área penal para interceptar un pase largo, pero el árbitro Craig Pawson solo mostró una tarjeta amarilla. Una tarjeta roja habría obligado a un jugador de campo a ponerse en la portería y habría reducido al Palace a diez hombres en los minutos finales, un escenario que cambia el juego y que el VAR pasó por alto inexplicablemente. El City perdió la tanda de penaltis y la sensación de injusticia se intensificó.

El peso acumulativo de estos fracasos de alto perfil ha llevado a Guardiola a declarar: 'Nunca confío en nada desde que llegué hace mucho tiempo. Siempre aprendí que tienes que hacerlo mejor... porque (el VAR) es un lanzamiento de moneda'. Su metáfora apunta al corazón de una crisis más amplia: si el VAR introduce aleatoriedad en lugar de certeza, socava el propósito mismo de su existencia.

Sin embargo, Guardiola, con su característico rigor, se negó a regodearse en el victimismo. Pasó a un mensaje de superación personal, insistiendo en que sus jugadores deben hacer irrelevantes las decisiones arbitrales jugando de manera tan dominante que ninguna decisión pueda influir en el resultado. 'Cuando esto sucede es porque tenemos que hacerlo mejor, no los árbitros o el VAR', dijo. 'Lo único que podemos hacer es hacerlo mejor, eso solo está en tu control'.

Esa filosofía tiene un significado directo mientras el Manchester City busca un quinto título consecutivo de la Premier League sin precedentes. Tras el Arsenal en su viaje de mitad de semana a Selhurst Park, los hombres de Guardiola saben que cualquier cosa que no sea una victoria contra el Crystal Palace le entregaría prácticamente el trofeo a los Gunners. Incluso una victoria solo reduciría la diferencia a dos puntos, lo que requeriría que el Arsenal perdiera puntos en sus dos últimos partidos contra el descendido Burnley y, irónicamente, el Crystal Palace.

'Por supuesto que no está en nuestras manos en la Premier League', admitió Guardiola, una rara admisión de vulnerabilidad de un entrenador sinónimo de perfeccionismo implacable. 'Siempre les digo a los jugadores: «Hazlo, hazlo, hazlo mejor»'. El mantra se hace eco de su desafío más amplio: en lugar de maldecir el destino, remodelarlo.

Más allá de la carrera por el título inmediato, el City se prepara para una tercera aparición consecutiva histórica en la final de la FA Cup cuando se enfrente al Chelsea en Wembley el sábado. Es una oportunidad de redención para un equipo que ha dominado el fútbol inglés pero que ha tropezado repetidamente en los momentos decisivos de la copa nacional. Guardiola sin duda instruirá a su plantilla sobre los márgenes finos que marcaron las finales anteriores, consciente de que las mismas fuerzas invisibles, ya sean humanas o tecnológicas, podrían reaparecer.

El telón de fondo de la controversia West Ham-Arsenal solo amplifica lo que está en juego. Esa decisión, que vio anular un posible empate después de una revisión de cuatro minutos por fuera de juego, afectó a ambos extremos de la clasificación: el Arsenal se aferró a una victoria crucial, mientras que el West Ham perdió la oportunidad de reforzar su empuje europeo. La analogía del 'lanzamiento de moneda' de Guardiola parece profética; en cualquier revisión del VAR, el resultado parece inquietantemente arbitrario.

Los enfrentamientos del City con el Palace esta temporada han sido tensos, incluido un empate 2-2 en el Etihad en el que concedieron al final. El partido del miércoles no ofrece margen de error, y Guardiola es muy consciente de que la carrera por el título podría decidirse efectivamente no por un momento de brillantez, sino por la mano invisible de una decisión del VAR una vez más.

Mientras Guardiola se niega a culpar únicamente a los árbitros, su doble mensaje (que el VAR está roto pero los equipos deben superarlo) encapsula la relación conflictiva que el fútbol moderno tiene con la tecnología. Por toda su promesa de claridad, el VAR ha enturbiado las aguas, dejando incluso a sus críticos más duros dependientes de sus caprichos.

El camino a seguir para el City es claro: ganar todos los partidos y esperar que el Arsenal flaquee. Pero como Guardiola bien sabe, la moneda no siempre cae a tu favor. Basado en informes de BBC Sport.