Hearts regresará a las eliminatorias de la Champions League por primera vez en dos décadas, un hito sellado por la victoria del Celtic sobre los Rangers en el derbi del Old Firm del domingo. El resultado aseguró que el equipo de Derek McInnes no puede terminar por debajo del segundo lugar en la Premiership escocesa, obteniendo su boleto a la competición de élite europea.
La victoria del Celtic por 3-1 en Ibrox no solo mantuvo vivas sus propias esperanzas de título, sino que también condenó a los Rangers al tercer puesto, dividiendo a los gigantes de Glasgow por primera vez desde que el Aberdeen logró la hazaña en temporadas consecutivas en 2016-17 y 2017-18. Para los Hearts, marca un ascenso notable bajo el mando de McInnes, quien tomó las riendas de un club que coqueteó con el descenso y los transformó en contendientes al título.
La última vez que los Hearts aparecieron en las eliminatorias de la Champions League fue después de la temporada 2005-06, cuando terminaron segundos detrás del Celtic. Superaron al equipo bosnio Siroki Brijeg en la segunda ronda de clasificación antes de caer ante el AEK Atenas en la siguiente etapa. Ahora, entrarán en la segunda ronda de clasificación, necesitando superar tres eliminatorias para llegar a la fase de liga. Los campeones escoceses, por el contrario, comienzan en la ronda de play-off, la etapa en la que el Celtic fue eliminado por el equipo kazajo Kairat Almaty esta temporada.
Pero los Hearts no se conforman con solo clasificar. Tienen una oportunidad real de ganar el título de liga, un premio que no consiguen desde 1960. Con dos partidos restantes, están tres puntos por detrás del Celtic, pero tienen un partido menos. Una victoria en casa contra el Falkirk el miércoles igualaría los puntos, y evitar la derrota en el Celtic Park el sábado aseguraría el título, a menos que el Celtic tropiece en casa del Motherwell entre semana. El escenario es tentadoramente simple: ganar ambos partidos y el trofeo regresa a Tynecastle.
Las implicaciones son enormes para el fútbol escocés. Un título de los Hearts rompería el duopolio del Old Firm e inyectaría nueva emoción a la liga. Para los Rangers, el panorama es menos favorable. Salvo una sorpresa en la final de la Copa Escocesa, donde el Celtic se enfrenta al Dunfermline Athletic, los Rangers entrarán en las eliminatorias de la Conference League. Si el Celtic gana la copa, los Rangers ascenderían a las rondas preliminares de la Europa League, un modesto consuelo para un club acostumbrado a la Champions League.
McInnes, quien anteriormente llevó al Aberdeen a dos segundos puestos consecutivos, entiende la importancia del momento. "Es un mérito para los jugadores y el cuerpo técnico", dijo después de que se confirmaran los resultados del domingo. "Hemos trabajado duro para ponernos en esta posición. Pero el trabajo aún no está hecho". La próxima semana definirá si los Hearts pueden completar una temporada de cuento de hadas o conformarse con un memorable regreso al escenario de la Champions League.
Para los neutrales, el final de la Premiership escocesa ofrece un drama que pocos esperaban. La carrera por el título, la lucha por los puestos europeos y el significado histórico del resurgimiento de los Hearts han cautivado a los aficionados. Con cada partido con implicaciones de todo o nada, el escenario está listo para una conclusión emocionante.
Basado en información de BBC Sport.