El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha entrado en el acalorado debate sobre los precios de las entradas del Mundial con una mezcla de humor y defensa. Hablando en la Conferencia Global del Instituto Milken en Beverly Hills, Infantino bromeó diciendo que "llevaría personalmente un perrito caliente y una Coca-Cola" a cualquier aficionado que comprara una entrada para la final del Mundial por 2 millones de dólares. El comentario fue una respuesta humorística a los anuncios en la plataforma oficial de reventa de la FIFA, donde cuatro entradas detrás de la portería para la final en Nueva Jersey estaban listadas por poco menos de 2,3 millones de dólares cada una.
El alto costo de asistir al torneo de este verano, programado del 11 de junio al 19 de julio, ha generado importantes críticas por parte de aficionados y observadores. Sin embargo, Infantino defendió consistentemente la estructura de precios. Argumentó que los precios de reventa listados no reflejan el costo original establecido por la FIFA, ni garantizan una venta. "Si algunas personas ponen en el mercado de reventa algunas entradas para la final a 2 millones de dólares, número uno, no significa que las entradas cuesten 2 millones, y número dos, no significa que alguien las vaya a comprar", declaró.
Una parte clave de la defensa de Infantino implica comparar los precios del Mundial con el mercado deportivo estadounidense en general. Afirmó que los precios de la FIFA están en línea con otros grandes eventos deportivos en Estados Unidos. Además, explicó la lógica económica detrás de los precios, señalando que en EE. UU. se permite la reventa de entradas. "Si vendieras las entradas a un precio demasiado bajo, estas entradas se revenderían a un precio mucho más alto", dijo Infantino, señalando que las entradas a menudo aparecen en el mercado de reventa a más del doble del precio original de la FIFA.
Para contrarrestar la narrativa de exclusividad, Infantino destacó que una parte sustancial de las entradas siguen siendo accesibles. Señaló que el 25% de las entradas de la fase de grupos están disponibles para su compra por menos de 300 dólares. Sugirió que este precio es comparable al de asistir a un partido de fútbol americano universitario en Estados Unidos, añadiendo el adorno retórico "y esto es el Mundial", para enfatizar la estatura global del evento.
El panorama de venta de entradas para el torneo no es uniforme en todos los países anfitriones. En un avance significativo, la FIFA actualizó su plataforma de reventa para los partidos en Toronto, Canadá. Este cambio se realizó para cumplir con la reciente "Ley para Poner a los Aficionados Primero" del gobierno de Ontario, que prohíbe la reventa de entradas para eventos por encima del valor nominal. En consecuencia, las entradas para los seis partidos en el Estadio de Toronto fueron eliminadas del mercado oficial y ahora solo pueden venderse a su precio de compra original, independientemente de cuándo fueron adquiridas.
Esta acción regulatoria en Ontario destaca el complejo mosaico de reglas que rigen el torneo en Estados Unidos, Canadá y México. Mientras que las entradas en las otras 15 sedes aún pueden listarse por encima del valor nominal en la plataforma de la FIFA, la situación en Toronto presenta un modelo diferente centrado en la protección del aficionado contra la inflación.
La carga financiera para los seguidores va mucho más allá del precio de una entrada para el partido. Los aficionados que viajan al Mundial en Estados Unidos se enfrentan a costos inflados de hoteles y transporte durante todo el evento de un mes. Un análisis de BBC Sport calculó que un aficionado inglés necesitaría gastar aproximadamente 6.500 libras para asistir a los tres partidos de la fase de grupos de su país, lo que subraya la inversión total requerida para un viaje al torneo.
Los comentarios de Infantino y las discusiones en curso sobre la venta de entradas preparan el escenario para un Mundial donde la experiencia del aficionado se medirá no solo en el campo, sino también en las gradas y la economía circundante. El contraste entre las listas de reventa premium y la promesa de entradas asequibles para la fase de grupos será una narrativa central a medida que se acerque el torneo. Basado en informes de BBC Sport.