El ex internacional de la República de Irlanda James McClean ha lanzado un duro ataque contra la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI), acusando al organismo rector de carecer de 'coraje' con respecto a los partidos programados de la Liga de Naciones contra Israel a finales de este año. Los comentarios del extremo de 103 partidos internacionales se producen en medio de una creciente campaña que pide el boicot de los dos partidos, previstos para el 27 de septiembre y el 4 de octubre.
La campaña 'Stop The Game', liderada por Irish Sport For Palestine, ha ganado un impulso significativo con una carta abierta firmada por 39 figuras de alto perfil del mundo del deporte y la música. Entre los firmantes se encuentra el ex seleccionador de la República de Irlanda Brian Kerr, quien ha prestado su considerable peso a la causa. McClean, que actualmente juega en el Derry City, respaldó públicamente la iniciativa a través de su cuenta de Instagram, afirmando inequívocamente que 'el partido nunca debería celebrarse'.
En su publicación en las redes sociales, el jugador de 37 años reconoció la difícil situación en la que se encontrarían los jugadores, reconociendo que significaría perder 'una oportunidad de jugar un partido de fútbol por tu país'. Sin embargo, sugirió que 'no habría demasiados, si es que hay alguno, que se opusieran' si se llevara a cabo el boicot, y además argumentó que 'la decisión debería ser tomada de sus manos' por la FAI.
McClean trazó un poderoso paralelismo histórico, escribiendo: 'Si hay un país que debería reconocer la opresión y la agitación que conlleva, ese es Irlanda... aunque con los que toman decisiones en este país, pensarías que nunca tuvimos ninguna historia de eso'. Esta referencia a la propia historia de conflicto y colonialismo de Irlanda subraya la profundidad del sentimiento entre quienes apoyan el boicot.
La carta abierta de la campaña describe quejas específicas, citando lo que describe como 'violaciones claras y continuas del estatuto de la UEFA y la FIFA con respecto a los equipos israelíes que juegan en tierras palestinas ocupadas' y 'un brutal sistema de apartheid y genocidio, ambos aceptados por el gobierno irlandés'. Israel ha negado constantemente las acusaciones de genocidio o crímenes de guerra, manteniendo que sus acciones militares en Gaza son actos de autodefensa tras el ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023.
La presión sobre la FAI no se limita a los exjugadores. Roberto Lopes, presidente de la Asociación de Futbolistas Profesionales de Irlanda y capitán del Shamrock Rovers, ha sumado su voz al coro. Lopes, que representará a Cabo Verde en la próxima Copa del Mundo, escribió: 'Tenemos que parar el partido. Como jugadores y aficionados, nuestro instinto natural es siempre salir y competir, pero este es un momento en el que debemos mirar el panorama general. No podemos ignorar la catástrofe humanitaria en Palestina'.
Lopes enfatizó el posible papel de Irlanda como líder, afirmando: 'Irlanda tiene aquí una oportunidad de liderar, de ser pionera y hacer lo que otros no harán. Necesitamos ser lo suficientemente valientes para decir basta ya. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Por favor, paren el partido'. Sus comentarios resaltan el dilema moral al que se enfrentan los atletas atrapados entre el deber deportivo y la conciencia política.
La FAI se encuentra en una posición precaria. En febrero, la asociación confirmó su intención de cumplir con los partidos de la Liga de Naciones, citando la posibilidad real de que 'ese partido se perdería y podrían seguir más medidas disciplinarias, incluida la posible descalificación de la competencia' si la República de Irlanda se niega a jugar. Esta postura parece estar en conflicto directo con un mandato de sus propios miembros.
En noviembre de 2025, un abrumador 93% de los miembros de la FAI votó para instruir a la asociación a solicitar la suspensión de Israel de la UEFA. La moción alegaba que la Federación Israelí había violado las reglas de la UEFA mediante una 'falta de implementación y aplicación de una política antirracismo efectiva' y la 'organización de clubes en asentamientos ilegales en Cisjordania ocupada sin el consentimiento de la Asociación Palestina de Fútbol'. La carta abierta pide a la FAI que 'defienda estas reglas si la UEFA no lo hace' y que 'respete y represente plenamente este mandato'.
La situación presenta una prueba significativa para el liderazgo de la FAI, equilibrando las posibles sanciones deportivas con la clara voluntad de sus miembros y la oposición vocal de figuras clave dentro del fútbol irlandés. El resultado tendrá implicaciones no solo para la campaña de la Liga de Naciones, sino también para la relación de la asociación con sus jugadores, aficionados y el público en general. Basado en información de BBC Sport.