En un intercambio único, Magdalena Eriksson, una jugadora clave del equipo femenino del Bayern Múnich, prestó su experiencia al equipo masculino durante su encuentro de la Champions League contra el Real Madrid. Eriksson fue encargada de tareas de ojeo para el equipo masculino y también apareció como analista de partido en la emisora sueca SVT.
Este movimiento destaca la creciente integración entre los departamentos de fútbol masculino y femenino en los mejores clubes, así como la alta consideración por la perspicacia táctica de Eriksson. El partido de la Champions League vio al Bayern Múnich enfrentarse al Real Madrid en un encuentro muy esperado.