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Las actuaciones más icónicas en finales de la Champions

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Desde las heroicidades de Drogba en 2012 hasta la volea de Zidane, clasificamos las actuaciones individuales más icónicas en finales de la Champions League de

La final de la UEFA Champions League es la cúspide del fútbol de clubes, un partido único que puede inmortalizar a un jugador independientemente de lo que venga antes o después. Con el Arsenal enfrentándose al vigente campeón, el Paris Saint-Germain, en la edición de 2024, BBC Sport ha indagado en los archivos para clasificar las actuaciones individuales más icónicas en la historia de la competición. Estas exhibiciones abarcan no solo goles, sino también clases magistrales defensivas, liderazgo y momentos de pura voluntad que cambiaron el rumbo de los partidos. Cada entrada es un recordatorio de que en el escenario más grande, la grandeza no solo se mide en talento, sino en la capacidad de surgir cuando más importa.

10. Paul Lambert (Borussia Dortmund vs Juventus, 1997)

Cuando el Borussia Dortmund se alineó contra el campeón defensor Juventus en Múnich, todas las miradas estaban puestas en Zinedine Zidane, el elegante creador de juego ya aclamado como uno de los mejores del mundo. La tarea de neutralizarlo recayó en Paul Lambert, un centrocampista escocés que se había unido al Dortmund como agente libre solo un año antes, mientras que el portugués Paulo Sousa, reciente ganador de la Champions con la Juve, también estaba en la plantilla. Lambert, sin embargo, produjo una actuación de marcaje al hombre disciplinado que se convirtió en leyenda. Durante 90 minutos, sombreó a Zidane de manera tan efectiva que el francés admitió más tarde que el partido aún lo perseguía. "No va a evaporarse, ¿verdad?", dijo Lambert más tarde a The Guardian, capturando su enfoque pragmático. La sorpresa por 3-1 no solo le dio al Dortmund su primera Copa de Europa, sino que también provocó que la Juventus preguntara por el traspaso de Lambert, un testimonio de su impacto.

9. Rodri (Manchester City vs Inter de Milán, 2023)

La ausencia de Rodri en la final de 2021 contra el Chelsea, cuando Pep Guardiola lo dejó sorprendentemente en el banquillo, se convirtió en una nota al pie definitoria en la búsqueda de la gloria europea del City. Dos años después, el centrocampista español fue la encarnación del control y la determinación en Estambul. Contra un obstinado Inter, Rodri orquestó el juego desde atrás, rompió ataques y luego asestó el golpe decisivo con un disparo preciso desde la frontal del área. Su gol en el minuto 68, colocado fuera del alcance de André Onana, resolvió un tenso encuentro y aseguró el primer título de la Champions League para el City, completando un histórico triplete. En una campaña en la que Erling Haaland acaparó titulares, la actuación final de Rodri fue una clase magistral de cómo un centrocampista defensivo puede dominar un partido sin aspavientos: solo inteligencia, tiempo y un golpe certero.

8. Didier Drogba (Chelsea vs Bayern Múnich, 2012)

La historia de Drogba en la final de la Champions comenzó con un desastre: una tarjeta roja en la prórroga de la derrota de 2008 ante el Manchester United, dejándolo impotente mientras el Chelsea caía en los penaltis. Cuatro años después, en el propio estadio del Bayern Múnich, escribió un arco de redención que desafió la lógica. El Bayern había dominado la posesión y tomó la delantera al final con un gol de Thomas Müller, y el Chelsea parecía derrotado. Pero Drogba, con el reloj avanzando hacia el minuto 88, se lanzó a un córner para cabecear el empate. El drama aumentó en la prórroga cuando Drogba cometió un penalti, solo para que Petr Cech detuviera el disparo de Arjen Robben. Luego, en la tanda, Drogba dio un paso al frente y convirtió con frialdad el penalti decisivo. Fue un final que coronó a la vieja guardia del Chelsea con la primera Copa de Europa del club y transformó a Drogba de villano a icono.

7. Oliver Kahn (Bayern Múnich vs Valencia, 2001)

La final de 1999 fue un trauma que persiguió al Bayern Múnich, cuando el Manchester United anotó dos goles en el tiempo de descuento para arrebatarle la victoria. Para 2001, Oliver Kahn era un hombre con una misión: exorcizar esos demonios. Contra un talentoso Valencia, el partido fue a penaltis, y Kahn se transformó en un muro de desafío. Detuvo los disparos de Zlatko Zahovic y Amedeo Carboni, luego, en muerte súbita, negó a Mauricio Pellegrino para sellar el triunfo. La espera de 25 años del Bayern por la Copa de Europa había terminado, y la actuación de Kahn en la tanda fue tan dominante que luego fue nombrado el mejor portero del mundo y terminó tercero en la votación del Balón de Oro. Fue la muestra definitiva de cómo un portero puede cambiar por sí solo el resultado de una final.

6. Zinedine Zidane (Real Madrid vs Bayer Leverkusen, 2002)

A pesar de su genio, Zidane llegó a la final de 2002 con un currículum vacío en la Copa de Europa, habiendo perdido dos finales anteriores con la Juventus. Su traspaso récord mundial al Real Madrid fue diseñado para cambiar eso, y en Hampden Park entregó un momento que definiría su carrera. Con el marcador 1-1, Roberto Carlos colgó un centro al cielo; mientras caía, Zidane lo siguió como un halcón, ajustó su cuerpo y soltó una volea con la izquierda de una técnica asombrosa. El balón se incrustó en la escuadra, un gol tan perfecto estéticamente que se repite cada vez que se habla de los mejores momentos de la competición. Ese disparo bastó para vencer al Bayer Leverkusen 2-1 y finalmente darle a Zidane el trofeo que su talento exigía. Fue arte en el nivel más alto, en el escenario más alto.

5. Diego Milito (Inter de Milán vs Bayern Múnich, 2010)

Diego Milito fue el protagonista no reconocido del triplete del Inter de José Mourinho. Habiendo pasado por clubes como Racing, Genoa y Zaragoza, el argentino se unió al Inter y se convirtió en el punto focal de un equipo construido para la resiliencia y la destrucción. En la final contra el Bayern, Milito anotó ambos goles en la victoria por 2-0. El primero fue un movimiento clásico de delantero centro: controló un saque largo, se la cedió a Wesley Sneijder y luego convirtió el pase de vuelta con una compostura exquisita. El segundo, en el minuto 70, lo vio deslizarse entre dos defensores y colocar un disparo curvado al palo lejano. Ese doblete coronó una temporada en la que también anotó los goles que aseguraron la Coppa Italia y el título de la Serie A. La actuación final de Milito fue una clínica de movimiento inteligente y eficacia despiadada, y aseguró su estatus como leyenda del Inter para siempre.

4. Lionel Messi (Barcelona vs Manchester United, 2011)

Para 2011, Lionel Messi ya había ganado dos Champions League y era ampliamente considerado el mejor del mundo. Pero su actuación en Wembley contra el Manchester United lo elevó a otro nivel. Messi fue intocable, moviéndose entre líneas, derribando defensores con fintas y enviando pases que partían la defensa del United. Su gol —una carrera arrolladora y un disparo raso desde fuera del área— fue simplemente el punto final de una actuación de dominio total. La victoria 3-1 del Barcelona fue una exhibición, y la única sorpresa fue que Messi no anotara más. Sir Alex Ferguson describió más tarde la experiencia como estar "atado a un poste". Sigue siendo el estándar para una actuación individual en una final de la Champions League, un recordatorio de que cuando Messi está en ese estado de ánimo, no hay plan defensivo que pueda contenerlo.

Estas siete actuaciones icónicas, sin embargo, son solo la punta del iceberg. La final de la Champions League también ha mostrado el heroísmo de los suplentes, como Henrik Larsson en 2006. En su despedida del Barcelona, el sueco salió del banquillo con el Arsenal liderando y cambió el rumbo de la final con dos asistencias para Samuel Eto'o y Juliano Belletti. Fue una aparición que subrayó cómo momentos breves pueden cambiar la historia. Mientras Arsenal y PSG se preparan para enfrentarse, el escenario está listo para que otro individuo aproveche el foco y escriba su nombre en el panteón de los grandes. Ya sea un defensa rocoso, un general del mediocampo o un delantero clínico, la final de Estambul promete agregar otro capítulo a este rico tapiz de actuaciones inolvidables.

Basado en reportajes de BBC Sport.