Lens conquistó el título de la Copa de Francia 2025-26 con una contundente victoria por 3-1 sobre el OGC Niza en el Parc des Princes, poniendo fin a una dolorosa espera de dos décadas sin trofeos. Los Sang et Or no levantaban un trofeo desde 2006, cuando ganaron la Copa Intertoto de la UEFA, y este triunfo en la copa nacional representa un hito importante para un club que se ha convertido en el rival más cercano del Paris Saint-Germain en la Ligue 1 esta temporada.
La final comenzó bajo una nube de tensión cuando aficionados rivales se enfrentaron en las calles de París antes del pitido inicial, pero una vez que sonó el silbato, Lens impuso rápidamente su ritmo. El equipo del entrenador Pierre Sage, que había presionado al PSG hasta el final en la liga, mostró su calidad superior desde los primeros minutos. La apertura llegó en el minuto 25 cuando el ex extremo del Udinese Florian Thauvin encontró espacio por la derecha y disparó un tiro bajo y preciso que superó al portero para colarse en el rincón lejano. Fue una definición clínica que marcó el tono del dominio del Lens.
Justo antes del descanso, el partido explotó. Lens duplicó su ventaja en el minuto 42 cuando el delantero Odsonne Edouard se elevó por encima de la defensa del Niza para rematar de cabeza al fondo de la red. El gol parecía sentenciar el partido, pero el Niza respondió de inmediato. Ya en el tiempo añadido de la primera parte, el centrocampista Kader Coulibaly recortó distancias con un buen tanto, dando un respiro a Les Aiglons y preparando una tensa segunda mitad.
El Niza salió tras el descanso con renovada confianza y casi iguala el marcador. En los primeros compases, el joven defensa Antoine Mendy estrelló un potente disparo en el larguero, advirtiendo al Lens. Sin embargo, los Sang et Or se mantuvieron serenos y recuperaron gradualmente el control. El momento decisivo llegó en el minuto 78, cuando el suplente Abdallah Sima aprovechó un pase filtrado y batió al portero con frialdad para hacer el 3-1, sellando el trofeo para el Lens.
El Niza no se rindió y montó un desesperado asalto final. El delantero Ayman Boudache estuvo a punto de marcar cuando su disparo se estrelló en el poste, pero la suerte no estuvo del lado de los visitantes. Al pitido final, el banquillo del Lens estalló de júbilo, mientras los jugadores del Niza se hundían en el césped desconsolados.
Para el Lens, esta victoria en la copa reescribe una narrativa de fracasos por poco. Tras terminar segundos en la Ligue 1 detrás del PSG, el club añade una recompensa tangible a una temporada de progreso. La brecha de 20 años desde su triunfo en la Intertoto —un torneo a menudo considerado menor— subraya la importancia de este éxito en la Copa de Francia. Es el primer gran trofeo doméstico del Lens desde 1999 (Copa de la Liga) y solo el tercero en la historia de la competición (1948, 1974). El entrenador Sage, que asumió en 2025, consigue ahora su primer título, consolidando su estatus como talento emergente en la dirección técnica.
El triunfo también tiene peso emocional para Thauvin, el delantero de 33 años cuya carrera se revitalizó tras dejar Italia. Su gol inicial marcó el tono, y su experiencia resultó vital en el gran escenario. Edouard, cedido en enero por el Crystal Palace, devolvió la confianza con un tanto crucial, mientras que el gol tardío de Sima destacó la profundidad de la plantilla que ha sido un sello distintivo de la campaña del Lens.
Por el contrario, la temporada del Niza se ha convertido en una pesadilla. Tras una calamitosa campaña liguera que los vio caer a los puestos de playoff de descenso, la final de copa era su oportunidad de salvar el orgullo y asegurar la clasificación europea automática. En cambio, la derrota profundiza la penumbra. El entrenador Claude Puel afronta ahora la semana más crítica de su mandato, ya que el Niza se prepara para un playoff de alto riesgo contra el histórico rival Saint-Étienne. La eliminatoria a doble partido determinará qué club jugará en la Ligue 1 la próxima temporada, y el golpe psicológico de esta derrota podría ser dañino.
Las escenas de violencia entre aficionados antes del partido empañaron la ocasión, aunque el ambiente dentro del estadio siguió siendo eléctrico. Las autoridades revisarán probablemente los protocolos de seguridad para partidos de alto riesgo, pero en el campo, la calidad del Lens terminó imponiéndose. Dominaron la posesión, crearon más ocasiones claras y mostraron la contundencia que ha definido su temporada.
El triunfo del Lens es una historia de redención y resurgimiento para un club orgulloso de la región minera del norte de Francia. Para el Niza, el camino por delante está lleno de peligros: vencer al Saint-Étienne o enfrentar una humillante caída a la Ligue 2. Mientras los corchos de champán estallaban en París, el contraste entre ambos equipos no podía ser más marcado: uno disfrutando de la gloria, el otro mirando al abismo. Basado en informes de Tuttosport.