La desesperada lucha del Tottenham Hotspur por sobrevivir en la Premier League dio otro giro angustioso cuando un empate 1-1 con el Leeds United en el Tottenham Hotspur Stadium dejó la batalla por el descenso abierta de cara a las dos últimas jornadas. El equipo de Roberto de Zerbi tuvo la oportunidad perfecta para distanciarse del West Ham United, pero una combinación de ocasiones fallidas y falta de contundencia defensiva permitió al Leeds arrebatar un punto. El resultado significa que los Spurs siguen justo por encima de la zona de descenso por diferencia de goles, mientras que el West Ham se enfrentará al Newcastle United el domingo.
El entrenador italiano, conocido por su presencia vehemente en la banda, fue una imagen de frustración durante toda la noche. Su angustia alcanzó el punto álgido cuando Mathys Tel, que había marcado un espectacular gol inicial, cometió una imprudente chilena en su propia área que derribó al capitán del Leeds, Ethan Ampadu. El penalti resultante fue convertido con frialdad por Dominic Calvert-Lewin, anulando el tanto de Tel en el minuto 22. De Zerbi describió más tarde al joven extremo como un "talento" que solo recibiría apoyo, diciendo: "Es joven y es un talento. Le besaré y le abrazaré. No necesita demasiadas palabras".
El partido subrayó la incapacidad del Tottenham para manejar la presión en situaciones de alto riesgo. Después de que Richarlison desperdiciara una ocasión clara para hacer el 2-0, se vio a De Zerbi cubriéndose la cara con una capucha negra por la desesperación. El fallo resultó costoso, ya que el Leeds creció en confianza y finalmente igualó desde el punto de penalti. El italiano admitió que el peso del momento pudo haber afectado a sus jugadores: "No jugamos un gran partido, jugamos un buen partido. Quizás la presión, el partido crucial, la parte crucial de la temporada, sufrimos demasiado".
El portero Antonin Kinsky emergió como el jugador más destacado de los Spurs, realizando dos paradas soberbias para mantener a su equipo en el partido. Su parada en la primera parte al cabezazo de Joe Rodon fue excelente, pero la segunda, un reflejo que desvió al larguero el disparo de Sean Longstaff en el tiempo de descuento, fue descrita como "una de las paradas de la temporada". La redención de Kinsky continúa después de ser sustituido prematuramente en la ida de la Liga de Campeones contra el Atlético de Madrid, y estas intervenciones podrían resultar vitales en la recta final por la permanencia.
El empate también marcó el regreso de James Maddison, que saltó al campo como sustituto tras una grave lesión de rodilla sufrida en la pretemporada. Maddison se mostró activo y creyó haber ganado un penalti al final, pero las repeticiones mostraron que el defensa del Leeds, Lukas Nmecha, tocó primero el balón. Su entrada inyectó urgencia, pero los Spurs no pudieron encontrar el gol de la victoria.
El planteamiento táctico de De Zerbi ha reportado ocho puntos en sus primeros cinco partidos al mando, pero el hecho de no capitalizar la derrota del West Ham ante el Arsenal el domingo significa que la situación sigue siendo precaria. Una victoria habría situado a los Spurs cuatro puntos por encima de la zona de descenso con dos partidos por jugar; en cambio, solo están por encima de la zona de descenso por diferencia de goles. Sus próximos compromisos incluyen un viaje a Stamford Bridge para enfrentarse al Chelsea y un partido en casa contra el Everton, ambos contra equipos con poco en juego salvo el orgullo profesional.
Si el West Ham vence al Newcastle el domingo, los Spurs caerán a los tres últimos puestos antes de enfrentarse al Chelsea. La posibilidad de que el descenso se decida en el último día es ahora una posibilidad muy real, especialmente dada su pobre forma como locales: la última victoria liguera en el Tottenham Hotspur Stadium fue contra el Brentford en diciembre. El lenguaje corporal de De Zerbi al final del partido reflejaba frustración, y fue secundado por una afición acostumbrada a la turbulencia.
El Leeds United, por su parte, se lleva un punto valioso a su último partido en casa del West Ham, con sus propias esperanzas de permanencia aún vivas. El entrenador Sean Dyche elogió la resiliencia de su equipo, especialmente después de ir perdiendo por el gol de Tel. El punto mantiene al Leeds empatado a puntos con los Spurs pero con peor diferencia de goles, preparando un final tenso.
La narrativa de la temporada del Tottenham ha sido de autodestrucción, y este partido añadió otro capítulo. Desde el fallo de Richarlison hasta la entrada temeraria de Tel, el equipo no logró aprovechar el momento en repetidas ocasiones. De Zerbi reconoció los errores: "Cometimos demasiados errores. Si queremos ganar tenemos que reducir los errores". Sus palabras tienen peso, pero con solo dos partidos restantes, hay poco tiempo para corregirlos.
A medida que la temporada de la Premier League se precipita hacia su conclusión, la lucha del Tottenham por la supervivencia parece que se decidirá al límite. Los próximos ocho días definirán no solo el futuro del club, sino también la reputación de su ambicioso nuevo entrenador. Por ahora, los nervios siguen a flor de piel y la batalla por la permanencia continúa.
Basado en reportajes de BBC Sport.